Otra sesión del Concejo Deliberante San Miguel para la verguenza, “al archivo” dirían los lenguaraces pulcros. Sesión secreta por zoom, cuando debería ser pública por ley orgánica municipal, excepto que los 24 concejales voten que sea secreta en la sesión anterior, cosa que no ocurrió (Art. 71 Ley Orgánica Municipal).
En esa sesión, que debía ser explosiva, reclamando que el secretario del HCD, Miguel Nieto, respondiera por afirmar en las redes que “todos (los peronistas) cobran de Joaquín (de la Torre) y que por eso “les gana fácil”, no hay información que se hubiera tratado el tema. ¿Pudor, o temor a que a Nieto se le siga soltando la lengua? Como diría la filósofa porteña contemporánea, Karina Jelinek., “lo dejo a su criterio”. O tal vez no haya peronistas entre los 24 ediles, vaya uno a saber.
BASCHETTI POR EL LIDERAZGO LATINOAMERICANO
Pero trascendieron intervenciones. La del concejal Bruno Baschetti da para una mención de honor. A metros del HCD los empleados del Larcade se batían en combate callejero, cual piqueteros cortaban con gomas incendiadas las vías del ferrocarril San Martín, en Irigoin.
También emitían un comunicado que en sus principales párrafos decía:
“Hasta el momento desde el inicio de conflicto hace 88 días, seguimos sin respuestas de la secretaría de salud y la intendencia.
En el día de la fecha firmamos un petitorio desconociendo la autoridad de la Directora Amantia Gladys, y exigiendo la reincorporación de la compañera cesanteada.
Para empeorar la situación, concurrieron al hospital sin respetar ninguna norma de bioseguridad los agentes municipales José María Sartarelli (quién agredió físicamente a una compañera) y Agustín González del Solar, del departamento de legales, a querer labrar actas, perseguir y provocar a los trabajadores autoconvocados en el Hospital. Situación que culminó con la expulsión de los mismos del pasillo del Hospital.”
En medio de esta situación, mientras tanto en ciudad Gótica, el concejal Baschetti pedía la palabra en el HCD para lanzar una encendida defensa de Cristina de Kirchner y el ex presidente de Brasil Lula Da Silva, condenando el lawfare.
Cual profeta de la Patria Grande, el edil del Peronismo Militante, pretendía lucirse en incendiaria intervención mientras frente a sus narices pasaba la vida misma. Fuego en las vías e Irigoin, fuego en el bar Zar que se llevó la vida de Lucía Costa, de ese fuego nuestro, lamentablemente sanmiguelino. En esta situación, Cristina o Lula como concejales hubieran puesto todo lo suyo en defensa de los sanmiguelinos, sino no serían lo que representan hoy para los luchadores por las causas populares.
Seguramente Baschetti debe pensar que está para las grandes causas latinoamericanas, pero viendo el dolor no ha querido mirar.
MAYAL CON PEDIDO DE DIÁLOGO CASI SUPLICANTE
El concejal Cristian Mayal, por su parte, intervino queriendo plantar bandera a favor de la lucha de los empleados del Larcade, con un pedido casi suplicante de diálogo entre las partes, o sea empleados y municipio. Con hablar con ellos o leer sobre los casi 90 días de lucha, poniéndose a disposición y diciéndoles que quieren que exprese en el HCD, hubiera tenido una posición combativa y certera. Pero la vida lo puso en una disyuntiva para la que seguramente no estaba preparado, combatir en medio de una pandemia, a favor de los represaliados, humillados y ofendidos (como diría Dante Panzeri) no es para cualquiera.
LA CONCEJAL VIGUERA. ¿DE “CHAMANA CÓSMICA”
A OPERADORA DE JOAQUÍN?
La intervención de la inefable concejala Marcela Viguera, según nota en el medio El Primero Noticias, del colega Lío Benítez:
“Llevada a cabo por Hugo Reverdito, el brazo ejecutor de Joaquín de la Torre en el Concejo, se preparó una sesión donde ni los medios pudieron acceder. La intención fue meramente interna, mostrarle a Jaime Méndez que la omnipotencia de De la Torre era total y alcanza a todos los sectores políticos del distrito. Quedó en evidencia que tiene un recurso de contragolpe con el conflicto del Hospital Larcade. Para eso utilizó a la concejal Marcela Viguera, para enviar un mensaje del joaquinismo duro.
Luego de nombrar en tres oportunidades a María de los Ángeles Di Conza, asegurando que “en su gestión en el Larcade estas cosas no pasaban, ni con Lambert, que siempre escuchaba a un compañero de la oposición cuando lo necesitaba”, Marcela Viguera le tiró impensadas flores al hombre del Peronismo Republicano.
La concejal de la Cámpora local tiene una aceitada relación política con el oficialismo y quedó demostrada en el final de su intervención cuando defendió la gestión de De la Torre: “En su gobierno estas cosas no pasaban”, aprobó. “Ahora pasa con el intendente Jaime Méndez, es el intendente de la desgracia”, arrojó.
El discurso amigable de la oposición dejó descolocados a ediles oficialistas, que sequedaron fuera del armado de la sesión artificial, donde el ex intendente castigó a Méndez y preparó el terreno para cambios en el HCD. Históricamente en los pasillos del concejo se repite la misma frase: ‘Para cobrar bien tenés que ser opositor’.”
No hay remate, porque si no, aunque ya me bloqueó a mí y a varios colegas, seguro me atacará con una mentirosa violencia de género.
TODO PASA… TODO PASA…
El colega Gabriel Tello, de Noticias Gráficas, le pidió a al presidente del HCD Hugo Reverdito, de buenos modos, por twiter, que la próxima sesión no sea secreta y permita tener acceso al link para que sea público el desarrollo. La contestación de Reverdito fue bloquear el Twiter de Tello. Si los ediles opositores no exigieron que sea pública la sesión, como corresponde por ley, se comprende la violenta reacción del presidente del HCD hacia el periodista, ya que creía que tenía impunidad absoluta.
Todo pasa, todo pasa, deben repetir Reverdito, Nieto, y los ediles socios del silencio. Pero mientras haya un periodista dispuesto a decir lo que hay que decir, cuando hay que decirlo, no quedaran impunes. Estamos procesando otras perlitas de esta funesta sesión. Quienes escribimos con la mente y con el corazón, sabemos que esto es nuestro camino para siempre, hasta el final de la vida.