
El viceministro de Defensa ruso, Alexander Fomin, dijo que la reducción “radical” de operaciones militares en torno a Kiev y Chernigov buscaba “aumentar la confianza de cara a más conversaciones” tras más de un mes de hostilidades en Ucrania que han dejado miles de muertos y unos 10 millones de refugiados o desplazados. Sin embargo, se aclaró que eso no supondrá un cese del fuego.
En declaraciones a la prensa al término del diálogo en la ciudad turca de Estambul, el primero en persona en dos semanas, Fomin agregó que la decisión se tomó porque “las negociaciones sobre un acuerdo de neutralidad y el estatuto no nuclear de Ucrania entran en una dimensión práctica”.
El jefe de la delegación rusa, Vladímir Medinksi, dijo que Rusia también propuso celebrar una reunión entre los presidentes Vladímir Putin y Volodímir Zelenski, simultáneamente con la autenticación de un acuerdo de paz por los cancilleres de ambos países.
Propuesta
El negociador ucraniano David Arajamia, por su parte, presentó un detallado conjunto de propuestas con vistas a firmar un acuerdo de paz en virtud del cual su país renunciaría a ingresar a la OTAN, la alianza militar que lidera Estados Unidos, por lo que adoptaría un estatus de neutralidad, tal como exige Moscú.
Arajamia aclaró que, a cambio, Ucrania quiere que varios países – entre ellos la propia Rusia, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China, Turquía y Polonia, entre otros– sean garantes del acuerdo de paz definitivo, que los obligará a prestar ayuda militar a Ucrania en caso de un ataque exterior, luego de un máximo de tres días de consultas.
El negociador ucraniano confirmó que las garantías de seguridad que pide Ucrania no se aplicarán a Crimea ni a la parte del Donbás donde los separatistas de las provincias rusoparlantes de Lugansk y Donetsk han proclamado “repúblicas populares” cuya independencia fue reconocida por Rusia días antes invadir Ucrania el 24 de febrero.
Arajamia dijo que Ucrania aceptaría discutir con Rusia la soberanía de Crimea y el Donbás durante un período de 15 años.
Entusiasmo
El canciller turco, Mevlut Cavusoglu, dijo que las negociaciones patrocinadas por su país arrojaron los “avances más significativos” desde que comenzó la guerra, y que las partes habían llegado a “consensos y entendimientos mutuos” en algunos de las cuestiones más importantes.
Agregó que las conversaciones en Estambul, que no continuarán hoy como estaba previsto, serán seguidas de un encuentro entre los cancilleres de los países enfrentados en una fecha no especificada. Una reunión entre Putin y Zelenski también está “en agenda”, añadió.
El oligarca ruso y propietario del club de fútbol inglés Chelsea, Roman Abramovich, objeto de sanciones occidentales, estuvo presente como intermediario de confianza del Kremlin, que se esforzó por desmentir versiones de que había sido envenenado a principio de mes.
A pesar del explícito escepticismo de Estados Unidos, ni bien se conoció el resultado de las negociaciones en Estambul, las bolsas europeas ganaron entre 2 y 3%, mientras que la cotización del petróleo se desplomó 5% y el rublo, la moneda rusa, se valorizó un 10%.
Enfrentamientos
La distensión, con todo, no es completa. En el plano comercial, Rusia afirmó que este jueves tendrá lista la operatoria para aceptar solamente rublos como pago por el gas que vende a la Unión Europea (UE), una decisión que fue calificada de “inaceptable” por el Grupo de los 7 (G-7) principales países industriales. “Nadie va a entregar gas gratis. No es posible. Y solo se puede pagar en rublos”, dijo ayer el vocero del Kremlin, Dmitri Peskov.
En lo militar, justo cuando los negociadores se reunían en Turquía, un ataque ruso alcanzó la sede del Gobierno de una provincia del sur de Ucrania en la ciudad portuaria de Mikolaiv, sobre el mar Negro, cerca de Odesa, el principal puerto del país.
Asimismo, Zelenski dijo que siete personas murieron y 22 resultaron heridas en el bombardeo en Mikolaiv, capital
de la provincia del mismo nombre.
El gobernador provincial, Vitaliy Kim, publicó una foto del edificio de nueve pisos con un enorme agujero en el centro de la fachada.
Fuente Ambito





