
Alemania
La mayor economía del bloque y una de las más dependientes de la energía rusa, Alemania, será una de las más afectadas y el consejo de asesores económicos del Gobierno redujo ayer en más de la mitad su previsión de crecimiento para este año, hasta el 1,8%.
“El riesgo de recesión es considerable”, dijo Volker Wieland, uno de los miembros del panel, añadiendo que la economía tardará ahora hasta el tercer trimestre en volver a su tamaño anterior a la pandemia
Los asesores, cuyas previsiones guían al Gobierno en la fijación de la política fiscal, también predijeron que la inflación se duplicaría hasta superar el 6%. Ayer se supo que el índice de precios al consumidor saltó al 7,3% interanual en marzo, un récord desde la reunificación en 1990.
¿Racionamiento?
Mientras el Gobierno del socialdemócrata Olaf Scholz ponía en marcha un plan de emergencia para un posible racionamiento de gas en caso de que se interrumpa o corte el suministro desde Rusia (ver nota aparte), Wieland dijo que Alemania debería trabajar para acabar con su dependencia de la energía rusa, posiblemente mediante un programa de energía nuclear más largo que lo previsto. Esto haría subir la inflación por ahora, pero mejoraría la seguridad del país a largo plazo y la estabilidad de la economía, afirmó.
España
En tanto, en España, una de las mayores economías del bloque, la inflación se aceleró hasta el 9,8% en marzo, el ritmo más rápido desde mayo de 1985. El dato interanual arrojaba 7,6% en febrero.
Todo sugiere que el crecimiento de los precios en la eurozona superará casi con seguridad la previsión de los economistas del 6,6% en el año.
“Las cifras de inflación son absolutamente sorprendentes, una gran sorpresa al alza”, dijo Chris Scicluna, jefe de investigación de Daiwa Capital Markets.
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, advirtió que, a medida que el conflicto armado se prolongue, la economía europea podría sufrir más de lo que se temía hace unas semanas.
“Cuanto más dure la guerra, más altos serán los costos económicos y mayor será la probabilidad de que terminemos en escenarios más adversos”, dijo en un discurso.
En Viena, el Banco Central de Austria recortó su previsión de crecimiento y elevó bruscamente sus perspectivas de inflación para este año, afirmando que sus nuevas predicciones empeorarán más si la guerra se prolonga.
Lagarde afirmó que los hogares ya se están volviendo más pesimistas y las empresas podrían posponer pronto la inversión.
Su advertencia fue subrayada por un indicador de confianza que mostró que la guerra había hecho caer en picado la confianza de los consumidores en la zona euro y las expectativas de inflación alcanzaban máximos históricos.
Agencia Reuters
Fuente Ambito





