
Este domingo, en Diario Los Andes el escriba Daniel Peralta realizó una nota por demás curiosa —para calificarla de alguna manera— sobre los posibles sucesores de Marcelino Iglesias en Guaymallén de cara a 2023.
Allí aparecen algunas imprecisiones, omisiones e pequeñas inexactitudes, que Diario Mendoza Today intentará clarificar. Punto por punto. Con impostada humildad, ciertamente.
Dice Los Andes: “A pesar de que el jefe comunal actual les tiene prohibido hacer política, dos funcionarios de la comuna y una diputada provincial han picado en punta para la próxima elección. El departamento en el que el radicalismo no tiene internas y posee manchas en el pasado.”
Si bien se expresa sobre los posibles sucesores del intendente guaymallino, respecto del cual se aclara que hay prohibición de hacer política, dicha nota ya sugiere la carrera de 3 candidatos, que en realidad en el texto más adelante cambia a 4. (?)
“Guaymallén es un mar de tranquilidad política. Hay rumores acerca de quiénes pueden ser los sucesores del actual intendente Marcelino Iglesias. Pero cualquier rumor es acallado porque la orden del jefe comunal es no hacer política. Sólo se habla de gestión.”
Tranquilidad política, y “hablar de gestión” no es lo que hoy se nota en el municipio, solo basta releer las notas realizadas con documentación ad hoc por parte de este medio, que jamás han sido refutadas por el Ejecutivo comunal. Hablar de sucesores, aclarando que quien comanda hoy el ejecutivo lo prohíbe, es una contradicción en sí misma.
“Él será el gran elector municipal. Esos mismos conocedores de la trastienda política del departamento indican que nada hace presumir, al menos por ahora, que aparezca algún radical a disputarle el rol de elector a Iglesias. Sería una decisión personalísima del actual intendente.”
Siempre sucedió así, lástima que todavía sigamos aceptando que quien debe terminar su cargo democrático, tenga o se crea con la obligación personalísima de digitar a quien podría sucederlo. Esta costumbre también es compartida en la mayoría de los departamentos tanto como en el Ejecutivo provincial.
Sobre los probables elegidos para suceder a Marcelino, la nota de Los Andes sostiene:
El secretario de Gobierno de Iglesias es Nicolás González Perejamo. El funcionario también es el presidente del Comité Departamental de la UCR.
Otro de los que podría ser, al menos en la mirada de los observadores de la rosca municipal, es el secretario de Infraestructura Pública Marcos Calvente.
Una mujer también es incluida en la sucesión de Guaymallén. Se trata de la diputada Evelin Pérez. Hasta el 30 de abril fue la presidenta del Concejo Deliberante de Guaymallén.
Hay un cuarto nombre que circula, pero parece difícil que sea el elegido por Marcelino Iglesias. “No le faltan méritos, pero tiene un karma por el que difícilmente el intendente lo señale”, dicen los conocedores. Se trata de Mauricio Iglesias y es hijo del jefe comunal.
Según cuenta la leyenda guaymallina, unos días antes de la asunción de Iglesias en diciembre de 2015, el entonces intendente electo convocó a todos los dirigentes partidarios del departamento y les habría dicho, palabra más, palabra menos: “Van a tener que desaparecer los grupos internos. El que tenga tiempo para andar en un grupo, le va a quitar tiempo a la gestión, así que decidan”.
Para muchos la leyenda es cierta. Si no es cierta, sólo el mito ha bastado para que los espacios internos del radicalismo desaparezcan de la escena, a pesar de la rica tradición en fracturas que exhibe la Unión Cívica Radical.
Quizá por la veracidad de la leyenda, quizá porque la primera línea de gestión del departamento es muy joven, en los corrillos departamentales advierten que no parece haber en el entorno de Marcelino Iglesias, dirigentes de experiencia, con el cuero curtido de muchos años.”
En dicho contexto, se aclara que no hay ninguna “leyenda”: la orden de Marcelino fue cierta, no quería grupos, solo aceptaba uno a quien cada vez más le fue dando poder y crecimiento casi en similitud con “La Campora”, tanto en su forma de manejarse respecto a quienes lo integran, como al maltrato, limadas y demás yerbas destinado a quienes no lo integraban, siempre con el aval del Intendente.
Justamente según los posibles 3 candidatos que al final son 4, póngase de acuerdo estimado Daniel, 3 son de “La Alem”, grupo hoy mayoritario, con alto crecimiento en otros municipios, incluso en Maipú. donde muchos de ellos fueron contratados y tomados como personal en Guaymallén, ya que en dicho municipio la intendencia es comandada por el Frente de Todos.
Pertenecientes a dicha agrupación se encuentran, entre otros, Nicolas González Perejamo, Evelyn Pérez —en cuya función de concejal entre los años 2013/2015 tenía a cargo a Perejamo—, Mauricio Iglesias —sí, el mismo hijo—, como también Verónica Cancela, quien ocupa la Dirección de Secretaría Privada y Protocolo desde el 2015 cuando asumió Iglesias, siendo la esposa de Mauricio, hoy separados.
También aparece la actual pareja de su vástago, la hoy concejal Juana Allende. Hay muchos cargos políticos en Direcciones ocupados por esta agrupación. Y, lo más inquietante, tienen la mayoría en el Concejo Deliberante.
El único por ahora que no pertenece a esa agrupación es Marcos Calvente.
Sigue Los Andes: “En el caso de Guaymallén, Marcelino no conocía a gente que nombró en Rentas y varias direcciones del área de obras”.
En este caso, si bien fue cierto, en la actualidad no solo comparten una amistad, sino una posible sociedad, junto a personal del HCD y demás en un Fideicomiso para construcción de viviendas cuyo constructor sería una firma ya denunciada por este medio por privilegios en el municipio.
Si los controles sobre la función pública realmente funcionaran, todos se llevarían una sorpresa: nadie en tan poco tiempo construyo 3 propiedades importantes, fuera del fideicomiso como director.
Fuente Mendoza Today





