
El Gobierno del presidente Javier Milei viene perdiendo batallas en el Congreso de la Nación a una velocidad preocupante para el oficialismo. Con pocos legisladores propios y cada vez más resistencia de la oposición dialoguista no tiene más remedio que hacerse de diputados y senadores violetas, como así también alianzas sustentables.
La sesión del pasado miércoles en Diputados ratificó lo que ya se venía viendo: una pérdida de apoyo parlamentario que encendió las alarmas de la Casa Rosada, ello después de sufrir varios reveses en la Cámara de Senadores.
El oficialismo avanza con prisa y sin pausa en acuerdos que le permitan sortear la aprobación de leyes tales como la prórroga de la moratoria, el aumento a los haberes y el bono jubilatorio y la emergencia en Discapacidad.
Mientras ello sucede, la oposición logra clavar otra estaca a las necesidades del Gobierno Nacional, apoyando iniciativas como la emergencia en pediatría y el Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación; el financiamiento universitario y hasta el rechazo de puntuales decretos con los que se buscaba desregular ciertos organismos públicos.
Todo ello en medio de las presiones que viene padeciendo por los intentos de darle continuidad a la Comisión investigadora $LIBRA, cuya discusión logró la oposición mantener en pie tras conseguir el emplazamiento.
Son temas delicados que el Gobierno nacional entiende que van en contra del programa y las metas planteadas, donde se busca llegar al superávit fiscal en un momento económico complejo para la Argentina.
“No gastar más de lo que ingresa”. Es esa básicamente la premisa y el plan número uno del Gobierno de Milei, que basa las tomas de decisiones a través de cálculos finos y estrategias de las más diversas.
En fin, el hecho de lograr ciertas alianzas resulta ser de una necesidad primordial para el presidente y su Gabinete, con el fin de sostener cada una de las determinaciones planteadas en el ámbito parlamentario.
Allí es donde abreva la postura de Karina Milei y su grupo de asesores y armadores que tienen el mando de conseguir el mejor resultado electoral posible en los comicios legislativos que se celebrarán en octubre.
De hecho, la alianza de los gobernadores “Grito Federal” puede jugarle a favor al Gobierno, teniendo en cuenta que reduce drásticamente las intervenciones de negociación para obtener buenos resultados en el Congreso.
Por el momento, el Gobierno ya cuenta con acuerdos asegurados en varios distritos con distintos partidos tales como Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires, Mendoza y Chaco. Pero no se conforma y va por más.
Cuántas más alianzas y mejor resultado obtenga, menor será la probabilidad de sufrir nuevas derrotas en el Congreso. Ese es el análisis básico desde el que se desprende cada una de las acciones impulsadas por la secretaria General de Presidencia, que no le consulta absolutamente nada al presidente y a duras penas sí lo mantiene informado.
Milei tiene de qué preocuparse, y mucho. Sin embargo mantiene gran optimismo. Las encuestas no le estarían dando como desearía, y muestra de ello es la intención de bajar la violencia de su discurso. No obstante, son encuestas promisorias para la Casa Rosada, que exponen una amplia intención de voto a favor de LLA.
Faltan aún dos meses y medio para las elecciones y cada paso que dé el Gobierno en materia electoral será ineludiblemente para reforzar el músculo parlamentario del oficialismo. ¿Los resultados de las estrategias? Se conocerán a última hora del 26 de octubre.
Este artículo se publicó primero en Mendoza Today.
Fuente Mendoza Today





