Buenos Aires, 2 de febrero de 2026 – Total News Agency-TNA- El Gobierno nacional inicia una semana decisiva para el devenir de su agenda legislativa, atravesada por negociaciones complejas con los gobernadores aliados y tensiones internas dentro del oficialismo. En el centro del debate se encuentran las alícuotas del Impuesto a las Ganancias aplicadas a las sociedades, un punto sensible que condiciona el respaldo político necesario para avanzar con la reforma laboral y otros proyectos incluidos en el temario de las sesiones extraordinarias.
Según fuentes parlamentarias y oficiales, la mesa política del oficialismo tiene previsto reunirse el miércoles para definir la estrategia que permita consolidar mayorías en ambas cámaras del Congreso. El objetivo inmediato es garantizar el tratamiento y la eventual aprobación del proyecto de “Modernización Laboral”, una de las iniciativas emblemáticas del presidente Javier Milei, diseñada por los ministros Luis Caputo, a cargo de Economía, y Federico Sturzenegger, responsable de Desregulación y Transformación del Estado.
Si bien en el Ejecutivo se muestran confiados respecto del respaldo a la reforma laboral, reconocen que la reducción del Impuesto a las Ganancias para empresas genera fuertes resistencias entre los mandatarios provinciales, que temen un impacto directo sobre la recaudación y las finanzas locales. Este punto se convirtió en el principal escollo político del paquete legislativo y amenaza con demorar o condicionar su aprobación en el Senado.
En este escenario, el ministro del Interior, Diego Santilli, quedó a cargo de una negociación especialmente delicada. Su tarea consiste en atender los reclamos de los gobernadores aliados y buscar mecanismos de compensación, en un contexto de severas restricciones fiscales. Desde el entorno del ministro admiten que el margen de maniobra es limitado, debido a la postura inflexible de Caputo, uno de los principales opositores dentro del Gabinete a cualquier concesión tributaria. “Están en contra de la reducción de impuestos. Para mí no hay que dar lugar”, resumió un integrante de la mesa política oficialista.
Esta rigidez, sin embargo, complica el trabajo de los negociadores parlamentarios del oficialismo, encabezados por la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, y el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Ambos coinciden en que sostener una posición cerrada podría poner en riesgo la aprobación del proyecto, especialmente en la Cámara Alta, donde el oficialismo depende de acuerdos con bloques provinciales y sectores de la oposición dialoguista.
Dentro del reducido círculo político que rodea a Milei conviven dos posturas: una, favorable a introducir modificaciones en el articulado tributario para asegurar los votos necesarios; otra, partidaria de resistir los cambios aun a riesgo de enfrentar un revés legislativo. La definición, admiten en Balcarce 50, será clave para el futuro inmediato del programa económico y político del Gobierno.
En paralelo, los gobernadores analizan la posibilidad de reunirse el mismo miércoles en el Consejo Federal de Inversiones (CFI) para unificar criterios y centralizar sus reclamos ante el Ejecutivo nacional. Aunque hasta el momento no hay confirmación oficial de ese encuentro, fuentes provinciales señalan que el malestar por Ganancias es transversal y podría derivar en una postura común frente a la Casa Rosada.
Desde el entorno de Santilli indicaron que el ministro seguirá de cerca las negociaciones en el Congreso durante toda la semana, en la antesala del tratamiento del proyecto previsto, en principio, para el miércoles 11 de febrero en el Senado. Por ahora, no hay reuniones formales agendadas con gobernadores, aunque los contactos informales se intensificaron en las últimas horas.
Mientras tanto, Patricia Bullrich convocó para este martes a una reunión con legisladores radicales con el objetivo de consolidar un bloque de al menos 44 senadores que el oficialismo considera clave para avanzar con la agenda. En paralelo, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, encabezará una nueva reunión política —la cuarta del año— con Bullrich, Menem, Santilli, Caputo, el asesor presidencial Santiago Caputo, el secretario de Asuntos Estratégicos Ignacio Devitt y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, para coordinar el operativo legislativo de las próximas semanas.
En la Casa Rosada se mantienen optimistas no solo respecto de la reforma laboral, sino también sobre la aprobación de modificaciones a la Ley de Glaciares, el avance del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, y el tratamiento de la Ley Penal Juvenil, que el oficialismo espera obtener con media sanción durante febrero, antes del inicio del período ordinario de sesiones el 1° de marzo.
La definición sobre Ganancias aparece así como el punto de equilibrio que puede ordenar —o desestabilizar— toda la estrategia parlamentaria del Gobierno en el arranque del año legislativo.





