Buenos Aires, 5 de mayo de 2026-Total News Agency-TNA- Las principales consultoras privadas proyectan que la inflación de abril se ubicará en torno al 2,5%, una desaceleración respecto de marzo que representa un dato de alivio para el Gobierno de Javier Milei, en medio de un escenario económico todavía exigente para los bolsillos y con fuerte atención sobre alimentos, combustibles y tarifas.
El dato oficial será informado por el INDEC en los próximos días, pero los relevamientos privados coinciden en que abril mostró una menor presión sobre los precios, especialmente por la moderación en alimentos y bebidas, uno de los rubros más sensibles para la percepción social de la inflación.
Según el último informe de LCG, los alimentos subieron 1,3% en la última semana de abril, mientras que el promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,7%. El registro muestra una desaceleración frente a períodos anteriores, aunque con algunos productos que todavía mantienen presión alcista.
La consultora Eco Go estimó que los alimentos consumidos dentro del hogar aumentaron 0,5% en la cuarta semana del mes y proyectó una inflación general cercana al 2,5% mensual. El informe advirtió, sin embargo, que algunos rubros volvieron a acelerarse, como productos para el hogar, alimentos fuera del hogar y combustibles.
En la misma línea, Equilibria, del economista Lorenzo Sigaut Gravigna, también calculó una inflación de abril en torno al 2,5%. Una estimación similar realizaron C&T Asesores Económicos, de María Castiglioni y Camilo Tiscornia.
Por su parte, Orlando Ferreres & Asociados proyectó una suba mensual de 2,6% y una variación interanual cercana al 30,7%, mientras que Analytica estimó para abril un incremento algo mayor, de 2,8%, con un promedio de cuatro semanas de 1,3% en alimentos y bebidas comercializados en supermercados.
La desaceleración responde, en parte, a la menor incidencia de factores estacionales que habían empujado el índice de marzo y a una dinámica más contenida en alimentos. También ayudó el compromiso de las petroleras de moderar aumentos en combustibles, aunque ese rubro sigue siendo una variable de riesgo para mayo.
Para el Gobierno, una inflación en la zona del 2,5% permitiría mostrar continuidad en el proceso de desinflación y reforzar el relato oficial de orden fiscal, disciplina monetaria y baja de expectativas. En la Casa Rosada consideran que la desaceleración de precios es una de las principales cartas políticas de Milei para sostener respaldo social en un contexto de ajuste.
De todos modos, los analistas advierten que el alivio no implica que el problema esté resuelto. La inflación todavía corre por encima de niveles internacionales razonables, el consumo sigue golpeado y cualquier salto en combustibles, tarifas o dólar puede volver a recalentar los precios.
Abril, en ese marco, aparece como un mes favorable para el oficialismo, aunque la prueba más importante será sostener la tendencia durante mayo y junio, cuando la economía deberá demostrar si la desaceleración responde a un cambio más firme o apenas a una pausa transitoria dentro de un proceso todavía frágil.





