Santa Fe, 7 de mayo de 2026-Total News Agency-TNA- En un operativo de alto impacto que marca un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico, fuerzas federales interceptaron un avión con más de 400 kilos de cocaína en el norte de la provincia de Santa Fe, en una investigación que contó con información clave aportada por la Drug Enforcement Administration (DEA) de Estados Unidos.

El procedimiento se llevó a cabo en un campo del paraje 79/800, en el departamento Vera, donde fue detectada una aeronave Cessna 210 que descendió en una pista clandestina dentro del establecimiento rural “Don Julio”. En el lugar fueron detenidos el piloto y el copiloto, ambos de nacionalidad boliviana, junto a otras seis personas vinculadas a la logística del operativo narco.
Por el hecho detuvieron a ocho personas, incluidos los dos pilotos bolivianos, y secuestraron vehículos, combustible y equipos de comunicación.
La intervención fue el resultado de una investigación iniciada en marzo bajo la órbita de la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR), a cargo del fiscal Diego Iglesias, con participación del fiscal federal Matías Scilabra y supervisión del juez federal de Garantías de Rosario, Carlos Vera Barros.
Un secuestro de magnitud tras años de debilidad operativa
Fuentes del caso destacan que se trata de uno de los golpes más importantes contra el narcotráfico en los últimos años en la región, luego de un período prolongado con escasos resultados relevantes en materia de decomisos de gran escala.
En ese sentido, el operativo adquiere una dimensión estratégica: no solo por la cantidad de droga incautada, sino por la confirmación de que la cooperación internacional —en este caso con la DEA— vuelve a jugar un rol central en la detección de rutas aéreas clandestinas utilizadas por organizaciones criminales.
Logística narco: pista clandestina y despliegue en tierra
Durante el procedimiento, efectivos de la Policía Federal Argentina (PFA) lograron asegurar la aeronave y decomisar la carga de estupefacientes, además de incautar:
- dos camionetas Toyota Hilux y Ford Ranger
- un camión Ford Cargo y un Fiat Iveco
- equipos de comunicación satelital, incluida una antena Starlink
- teléfonos celulares y bidones de combustible
La operación incluyó tareas de inteligencia, vigilancia y seguimiento con apoyo de drones y recursos de la Fuerza Aérea Argentina, lo que permitió identificar el momento exacto del arribo del avión y proceder a su interceptación.
Posteriormente, se realizaron ocho allanamientos simultáneos en distintas localidades de la provincia, como Vera y Calchaquí, donde se buscó desarticular la red logística en tierra vinculada al transporte y distribución de la droga.
Ruta aérea del narcotráfico
El caso vuelve a poner en evidencia una modalidad cada vez más utilizada: el ingreso de cocaína desde Bolivia, particularmente desde la región del Chapare, mediante aeronaves de pequeño porte que aterrizan en pistas improvisadas en zonas rurales del norte argentino.
Desde allí, la droga es trasladada por vía terrestre hacia centros urbanos o puertos estratégicos para su distribución o exportación.
En los últimos meses se registraron varios episodios similares en la región, con aeronaves abandonadas en distintos puntos de Santa Fe, Salta y Formosa, lo que confirma la existencia de corredores aéreos activos utilizados por organizaciones criminales.

Un mensaje político y operativo
El operativo representa también una señal política del Gobierno nacional en materia de seguridad, en un contexto donde el combate al narcotráfico vuelve a ocupar un lugar central en la agenda pública.
La participación de la DEA y el despliegue conjunto de fuerzas federales refuerzan la idea de un esquema de cooperación internacional más activo, orientado a recuperar capacidad operativa frente a redes cada vez más sofisticadas.
Investigación en curso
La causa continúa en etapa de instrucción, con los detenidos a disposición de la Justicia federal y con nuevas líneas de investigación abiertas para identificar a los financistas, organizadores y posibles conexiones internacionales de la red.
El decomiso de 400 kilos de cocaína no solo representa un golpe económico para las organizaciones narco, sino también una advertencia: las rutas aéreas clandestinas están bajo vigilancia, y la cooperación internacional vuelve a ser un factor decisivo en la lucha contra el crimen organizado.




