Ciudad del Vaticano, 7 de mayo de 2026-Total News Agency-TNA- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, llegó este jueves al Vaticano para reunirse con el papa León XIV, en una visita destinada a aliviar tensiones entre Washington y la Santa Sede, luego de las críticas del presidente Donald Trump al pontífice por su postura contra la guerra y su llamado permanente a la paz.
La audiencia privada con León XIV será seguida por un encuentro con el secretario de Estado vaticano, el cardenal Pietro Parolin, considerado uno de los principales arquitectos de la diplomacia de la Santa Sede. Según fuentes vaticanas, la reunión fue solicitada por Washington y se espera una conversación “sincera”, en un momento especialmente delicado para la relación bilateral.
El viaje de Rubio, católico y de origen cubano, tiene un componente político claro. Además de buscar recomponer el vínculo con el Vaticano, el jefe de la diplomacia estadounidense podría abordar la situación de Cuba, país donde la Santa Sede conserva una influencia diplomática histórica y donde ha intervenido en distintas etapas para facilitar excarcelaciones y canales de diálogo.
La cuestión cubana no es menor. Rubio encabeza dentro del gobierno de Trump la línea dura contra el régimen comunista de La Habana, mientras que el Vaticano suele privilegiar la vía del diálogo, la mediación humanitaria y la liberación de presos. En marzo, el gobierno cubano anunció la liberación de 51 detenidos tras gestiones vinculadas a la Santa Sede, en continuidad con otros antecedentes de mediación vaticana.
El nuevo papa León XIV también conoce de cerca la realidad latinoamericana: pasó dos décadas como misionero en Perú, país del que obtuvo la nacionalidad. Ese recorrido le da una sensibilidad particular frente a los conflictos de la región, incluida la crisis cubana, donde confluyen represión política, presos, migración, pobreza y presión internacional.
La visita se da además en medio del fuerte malestar generado por los ataques verbales de Trump al pontífice. El presidente estadounidense acusó al papa de adoptar posiciones débiles frente a Irán, mientras que León XIV respondió reafirmando la doctrina histórica de la Iglesia contra las armas nucleares y en favor de la paz.
Para Washington, el Vaticano sigue siendo un actor diplomático de enorme peso moral, con capacidad de tender puentes donde la política tradicional fracasa. Para la Santa Sede, la reunión con Rubio será una oportunidad para marcar límites, defender su mensaje antibélico y mantener abiertas vías humanitarias en conflictos como Cuba, Irán y otras zonas de tensión.
El encuentro, por lo tanto, excede la foto protocolar: puede convertirse en una instancia clave para medir si Trump y el Vaticano encuentran un punto de equilibrio entre presión política, diplomacia religiosa y negociación sobre temas sensibles de América Latina.





