Lima, 25 de mayo de 2026-Total News Agency-Perú- A trece días del balotaje presidencial en Perú, el informe actualizado de Black Folder Strategic Info Group, para TNA, ubica a Keiko Fujimori con ventaja sobre Roberto Sánchez, aunque advierte que la elección aún conserva factores de volatilidad que pueden modificar el tramo final de la campaña, especialmente el debate presidencial del 31 de mayo y la audiencia judicial prevista para el 27 de mayo contra el candidato de izquierda.
El documento, elaborado por Black Folder 5IG bajo metodología propia de inteligencia electoral, fuentes primarias y modelización de transferencia de voto, consolida la evolución de las proyecciones desde el 14 de mayo hasta el 25 de mayo de 2026, con ajustes sucesivos a partir de nuevos insumos, cierre de impugnaciones, proclamación de resultados, calibración de matrices y monitoreo estratégico.
Según el informe, la medición base posterior a la primera vuelta ubicaba a Keiko Fujimori en 51,2% de votos válidos. Desde allí, la consultora fue incorporando nuevas variables para medir transferencias, indecisos, comportamiento territorial y escenarios de definición. La conclusión central es que Fujimori conserva una ventaja inicial, aunque no irreversible, en una elección que todavía puede ser afectada por episodios políticos, judiciales y comunicacionales de alto impacto.
El trabajo de Black Folder Strategic Info Group remarca que el proceso ingresó en su etapa más sensible. La elección se resolverá el 7 de junio de 2026, pero antes habrá dos momentos críticos: la audiencia judicial de Sánchez, fijada para el miércoles 27 de mayo, y el debate presidencial del domingo 31 de mayo. Ambos eventos pueden incidir directamente en la conducta del electorado indeciso, que aparece como el segmento decisivo de la segunda vuelta.
En el capítulo de escenarios post debate, Black Folder 5IG asigna un 45% de probabilidad a un debate parejo, caso en el cual Keiko Fujimori mantendría una ventaja de 3,4 puntos porcentuales, considerado el escenario base. Una segunda hipótesis, con 25% de probabilidad, contempla que Fujimori gane con claridad el debate y amplíe su diferencia hasta 5,5 puntos porcentuales.
El informe también contempla un escenario de remontada de Roberto Sánchez, con 20% de probabilidad, en el que el candidato podría revertir la tendencia y pasar a una ventaja de hasta -2,5 puntos porcentuales respecto de Fujimori. Finalmente, Black Folder incorpora un escenario de “error fatal”, con 10% de probabilidad, que podría generar una brecha superior a 10 puntos, dependiendo de la magnitud del impacto político o comunicacional producido en los últimos días de campaña.
A modo de gráfico, el cuadro de escenarios del informe puede sintetizarse así:
Escenarios post debate presidencial del 31 de mayo
🟦 Debate parejo — 45%
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Resultado proyectado: Keiko +3,4 pp
🟩 Keiko amplía ventaja — 25%
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Resultado proyectado: Keiko +5,5 pp
🟨 Sánchez remonta — 20%
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Resultado proyectado: Ventaja de Sánchez de hasta -2,5 pp
(es decir, Sánchez podría pasar al frente por hasta 2,5 puntos)
🟥 Error fatal — 10%
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Resultado proyectado: Brecha superior a 10 puntos
La lectura política de ese cuadro es clara: el escenario más probable sigue siendo uno favorable a Keiko Fujimori, pero la elección no está clausurada. Sánchez conserva una ventana de recuperación, mientras que un error grave o un hecho extraordinario podría inclinar de manera abrupta la balanza.
El segundo factor crítico es judicial. El Poder Judicial fijó para el 27 de mayo una audiencia de control de acusación en la que se evaluará si existen méritos para abrir juicio oral contra Roberto Sánchez por presuntas irregularidades financieras vinculadas a su partido, especialmente por aportes no declarados. La Fiscalía solicitó cinco años y cuatro meses de prisión e inhabilitación política.
Para Black Folder Strategic Info Group, ese episodio constituye el principal foco de volatilidad de corto plazo. Una resolución adversa podría erosionar entre 5 y 8 puntos porcentuales del electorado indeciso de Sánchez, lo que alteraría de manera significativa la arquitectura de la segunda vuelta. En cambio, un sobreseimiento o una señal judicial favorable podría darle al candidato un impulso anímico y político en la recta final.
Ese factor también puede resumirse gráficamente de la siguiente manera:
Factor crítico inmediato: audiencia judicial del 27 de mayo
🟥 Pedido fiscal: 5 años y 4 meses de prisión e inhabilitación política
🟧 Impacto potencial si la resolución es adversa: pérdida de entre 5 y 8 puntos porcentuales del electorado indeciso de Sánchez
🟩 Impacto potencial si hay sobreseimiento: impulso anímico y político en la recta final
La situación expone una tensión clásica de los balotajes latinoamericanos: las campañas no se definen sólo por adhesiones duras, sino por la capacidad de ordenar el voto propio, contener rechazos, atraer indecisos y evitar errores no forzados. En ese terreno, Keiko Fujimori aparece con una ventaja inicial, pero también con el desafío de no sobreactuar triunfalismo. Sánchez, en cambio, necesita transformar la recta final en una instancia de remontada, pero enfrenta el riesgo de que su frente judicial se convierta en un lastre decisivo.
Desde una lectura política, el informe muestra que la segunda vuelta peruana se encamina hacia una definición entre estabilidad y riesgo. Para el electorado de centro, el elemento judicial contra Sánchez puede tener un peso superior al de una simple controversia de campaña, porque se combina con el temor a un eventual gobierno atravesado por incertidumbre institucional desde el primer día.
En ese marco, Fujimori intenta capitalizar una demanda de orden, gobernabilidad y previsibilidad. La derecha peruana observa en esta etapa una oportunidad para reconstruir autoridad política frente a años de crisis, presidentes debilitados, choques entre poderes y deterioro de la confianza pública. El desafío, sin embargo, será demostrar que esa promesa no queda reducida a una identidad antagónica, sino que puede convertirse en una agenda de gobierno con capacidad de gestión.
El debate presidencial del 31 de mayo será decisivo porque puede confirmar o romper la tendencia. Si Fujimori logra transmitir seguridad, solvencia y moderación, el escenario de ventaja de 3,4 puntos podría consolidarse o incluso ampliarse hacia los 5,5 puntos proyectados por Black Folder. Si Sánchez consigue instalar una narrativa de persecución judicial, sensibilidad social y renovación política, podría achicar la distancia e intentar ingresar al tramo final en paridad competitiva.
Pero el margen de error será mínimo. El propio informe advierte que un “error fatal” podría generar una brecha superior a 10 puntos, lo que en una elección de segunda vuelta puede resultar irreversible. Ese error puede surgir de una frase desafortunada, una mala reacción ante una pregunta judicial, una defensa poco convincente, una denuncia de último momento o una señal de inestabilidad que active temores latentes en el electorado.
La audiencia del 27 de mayo llega, además, apenas cuatro días antes del debate. Esa cercanía potencia el efecto político de cualquier resolución. Si el proceso judicial avanza contra Sánchez, el candidato llegará al debate obligado a explicar su situación personal y partidaria antes que desplegar una propuesta de país. Si obtiene un resultado favorable, en cambio, podría presentarse como víctima de una ofensiva política y utilizar el debate para relanzar su candidatura.
El informe de Black Folder Strategic Info Group deja una advertencia clara: la elección aún no está cerrada, pero Keiko Fujimori llega mejor posicionada al tramo final. Su ventaja depende de que no se alteren bruscamente las variables de indecisos, transferencia de voto y percepción de riesgo. Sánchez necesita una combinación de sobreseimiento, buen debate y captación acelerada de votantes blandos para revertir la tendencia.
A pocos días de la definición, Perú vuelve a enfrentar una elección cargada de tensión institucional. El país necesita estabilidad, rumbo económico, seguridad jurídica y capacidad de gobierno. La pregunta central es si el balotaje permitirá ordenar ese escenario o si prolongará un ciclo de incertidumbre que viene golpeando al sistema político peruano desde hace años.
Por ahora, de acuerdo con la actualización del 25 de mayo de Black Folder 5IG, Fujimori conserva la delantera, Sánchez mantiene margen de competencia y los próximos dos eventos —la audiencia judicial y el debate presidencial— pueden terminar de inclinar la balanza antes de que los peruanos voten el 7 de junio de 2026.





