Atlanta – 6 julio 2026 – Total News Agency – TNA – La Selección Argentina enfrentará este martes a Egipto por los octavos de final del Mundial 2026, en un cruce que llega cargado de advertencias para el equipo de Lionel Scaloni después del sufrido triunfo ante Cabo Verde. El campeón vigente buscará en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta una reacción futbolística que le permita dejar atrás la imagen desteñida de la ronda anterior y meterse entre los ocho mejores del torneo.
El partido se jugará desde las 13:00 de la Argentina, con arbitraje del francés François Letexier, designado por la FIFA para conducir el encuentro. Estará acompañado por sus compatriotas Cyril Mugnier y Mehdi Rahmouni como asistentes, mientras que los noruegos Espen Eskas e Isaak Bashevkin fueron asignados como cuarto árbitro y árbitro de reserva. Letexier ya dirigió dos partidos en este Mundial: Costa de Marfil-Ecuador y Cabo Verde-Arabia Saudita, en los que mostró ocho tarjetas amarillas.
La Argentina llega a esta instancia después de superar 3-2 a Cabo Verde en tiempo suplementario, en un partido que encendió señales de alarma. El equipo de Scaloni había empezado con ventaja por un gol de Lionel Messi, pero perdió control, retrocedió demasiado, no logró sostener la presión y terminó resolviendo la clasificación recién en la prórroga, con un desenlace agónico. El cruce con Egipto será un duelo entre dos equipos golpeados por partidos anteriores muy exigentes, ya que ambos vienen de jugar 120 minutos.
La preocupación principal del cuerpo técnico pasa por el funcionamiento colectivo. Ante Cabo Verde quedaron expuestas dudas en el lateral derecho, donde Nahuel Molina y Gonzalo Montiel no lograron transmitir seguridad; falta de conexión en el mediocampo; y poca compañía ofensiva para Messi. Thiago Almada no consiguió gravitar, mientras que Julián Álvarez y Lautaro Martínez estuvieron lejos de su peso habitual en sus clubes y siguen compitiendo por un puesto que todavía no parece definido.
En ese contexto, Scaloni analiza cambios. En el lateral izquierdo, Nicolás Tagliafico podría regresar en lugar de Facundo Medina, en busca de mayor experiencia y oficio defensivo. En la mitad de la cancha aparece una disyuntiva clave: el ingreso de Leandro Paredes, para darle orden a la salida, pausa y posesión, o la inclusión de Nicolás González, una alternativa más vertical para atacar espacios y ofrecer recorrido por banda. La decisión marcará también el tipo de partido que pretende la Argentina: controlar con pelota o acelerar en los últimos metros.
La gran incógnita ofensiva está en el centrodelantero. Julián Álvarez ofrece movilidad, presión y ruptura, pero no atraviesa su mejor momento con la camiseta nacional. Lautaro Martínez, por su parte, aporta presencia de área y jerarquía goleadora, aunque tampoco logró imponerse en los últimos encuentros. En cualquier caso, la Argentina necesita que Messi no quede obligado a resolver cada ataque desde la inspiración individual.
Del otro lado aparece un rival con menos historia mundialista que la Argentina, pero con argumentos para complicar. Egipto viene de eliminar a Australia por penales, tras igualar 1-1 en Dallas. El conjunto africano se adelantó con un gol de Emam Ashour, sufrió el empate por un gol en contra de Mohamed Hany y terminó imponiéndose 4-2 en la definición desde los doce pasos.
La clasificación egipcia fue histórica, porque representó uno de los mejores resultados mundialistas del país y confirmó el peso competitivo de una generación encabezada por Mohamed Salah. El atacante de Liverpool sigue siendo la principal amenaza ofensiva, aunque su estado físico es seguido de cerca: reportes internacionales señalaron que llegó exigido al tramo final del partido ante Australia, con molestias vinculadas a una lesión muscular reciente.
Junto a Salah, el otro nombre que deberá vigilar la defensa argentina es Omar Marmoush, delantero con capacidad para atacar espacios, acelerar transiciones y castigar pérdidas en campo rival. Egipto, dirigido por Hossam Hassan, no necesita dominar la pelota para ser peligroso. Su plan probable será cerrarse, resistir, ensuciar el ritmo argentino y buscar salidas rápidas con sus atacantes. Es, justamente, el tipo de planteo que ya complicó al equipo de Scaloni ante Cabo Verde.
El partido también tendrá un componente simbólico: será un duelo entre Messi y Salah, dos de los grandes atacantes de la última década. Según reportes españoles, Argentina y Egipto se enfrentaron dos veces en la historia con triunfos argentinos, pero nunca lo hicieron en una Copa del Mundo.
El ganador de Argentina-Egipto jugará los cuartos de final el sábado 11 de julio en el Arrowhead Stadium de Kansas City, frente al vencedor del cruce entre Suiza y Colombia. La llave ofrece una oportunidad concreta, pero también una advertencia: a esta altura del Mundial, los antecedentes pesan menos que la capacidad de resolver partidos cerrados.
Posibles formaciones
Argentina: Emiliano Martínez; Nahuel Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez, Nicolás Tagliafico o Facundo Medina; Rodrigo de Paul, Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Leandro Paredes o Nicolás González; Lionel Messi y Julián Álvarez o Lautaro Martínez. DT: Lionel Scaloni.
Egipto: Mostafa Shobir; Mohamed Hany, Yasser Ibrahim, Rami Rabia, Kareem Hafez; Marawan Attia, Hamdy Fathy, Emam Ashour, Mostafa Zico; Mohamed Salah y Omar Marmoush. DT: Hossam Hassan.
Datos del partido:
Mundial 2026 – Octavos de final
Argentina vs. Egipto
Estadio: Mercedes-Benz Stadium, Atlanta
Hora: 13:00 de la Argentina
Árbitro: François Letexier, Francia
TV: TV Pública, TyC Sports, Telefe, Paramount+, Disney+ Premium y DSports
La Argentina llega como favorita, pero ya no con margen para confiarse. El mal trago ante Cabo Verde dejó una lección evidente: el peso de la camiseta no alcanza si el equipo pierde intensidad, control y agresividad. Ante Egipto, la Scaloneta deberá recuperar funcionamiento, proteger mejor a Messi y evitar que otro rival ordenado y físico transforme el sueño del bicampeonato en una noche de sufrimiento.




