Buenos Aires – 16 Julio 2026 – Total News Agency – TNA-. El presidente Javier Milei celebró con euforia la clasificación de la Selección argentina a la final del Mundial 2026, aseguró que el equipo dirigido por Lionel Scaloni “pasó por arriba” a Inglaterra y confirmó que no viajará a Estados Unidos para presenciar la definición ante España, prevista para el domingo en el área de Nueva York.
El mandatario también volvió a marcar diferencias con la vicepresidenta Victoria Villarruel por la utilización política de la causa Malvinas alrededor del partido y pidió no caer en “slogans berretas, populistas y nacionalistas rancios”.
“¡Vamos Argentina, carajo!”, escribió Milei en su cuenta de X apenas terminó el encuentro disputado en Atlanta, donde el seleccionado nacional revirtió una desventaja inicial y venció por 2 a 1 con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez.
Más tarde, en declaraciones a Radio Mitre, el jefe de Estado afirmó que vivió el triunfo con una “alegría inmensa” y una “emoción infinita, imposible de describir”.
“Argentina lo pasó por arriba a Inglaterra. La desventaja era muy injusta”, sostuvo Milei, quien destacó las modificaciones realizadas por Scaloni y elogió la reacción del equipo después del gol convertido por Anthony Gordon.
El Presidente analizó el encuentro como un comentarista deportivo y señaló que el empate de Enzo Fernández, mediante un remate desde afuera del área, cambió definitivamente el desarrollo del partido.
También destacó la intervención de Lionel Messi en la jugada del segundo gol, cuando el capitán envió el centro que Lautaro Martínez conectó para asegurar la clasificación.
“El gol estaba al caer, era cuestión de tiempo”, afirmó Milei.
Argentina convirtió sus dos tantos durante el tramo final del partido, luego de que Inglaterra retrocediera para defender la ventaja. El propio entrenador inglés, Thomas Tuchel, reconoció posteriormente que su equipo se volvió demasiado pasivo después de ponerse en ventaja.
Mantendrá la cábala en Olivos
Milei descartó realizar un viaje relámpago para asistir a la final ante España y explicó que continuará observando los partidos desde la Quinta Presidencial de Olivos.
“Miré todos los partidos desde Olivos y lo voy a mirar desde Olivos”, afirmó.
El mandatario reveló además que mantendrá la misma vestimenta que utilizó durante los encuentros anteriores: una campera de YPF, convertida en una suerte de cábala presidencial.
“Transpiro como un condenado, pero la última vez que me la saqué nos hicieron un gol, así que no me la saco más”, relató.
La decisión de permanecer en Olivos también responde a la intención de no disputar protagonismo con los jugadores, según fuentes del oficialismo. El Presidente ya había anunciado que la Casa Rosada quedará a disposición del plantel si Argentina obtiene el bicampeonato mundial.
Milei aseguró que la Secretaría General, encabezada por su hermana Karina Milei, y la Casa Militar comenzaron a diseñar un eventual operativo de recepción.
Según explicó, el objetivo será permitir que los futbolistas festejen sin funcionarios, invitados políticos ni dirigentes que intenten capitalizar públicamente la conquista.
“Nadie les va a cogotear la fama”, expresó.
La final se disputará el domingo 19 de julio y enfrentará al campeón vigente con España, que eliminó a Francia en la otra semifinal. Será la segunda definición consecutiva para Argentina y la primera para el seleccionado español desde Sudáfrica 2010.
Nuevo contrapunto con Villarruel
El partido también profundizó la distancia política entre Milei y Villarruel.
La vicepresidenta había presentado el encuentro como una reivindicación simbólica frente a los “piratas usurpadores” y, luego de la victoria, publicó un video de soldados argentinos marchando en las Islas Malvinas.
Milei, en cambio, respaldó la posición adoptada por Scaloni, quien había pedido separar el fútbol de la guerra de 1982.
“Es un partido de fútbol. No hay que caer en slogans berretas, populistas y nacionalistas rancios”, afirmó el Presidente.
Agregó que las Malvinas deberán recuperarse mediante una “diplomacia sabia” y no por medio de “gestos de patrioterismo rancio”.
Las expresiones mostraron nuevamente las diferencias entre los integrantes de la fórmula presidencial, que ya mantienen enfrentamientos por la política de defensa, los vínculos con las Fuerzas Armadas y la estrategia electoral de cara a 2027.
No obstante, Milei aclaró posteriormente que consideraba legítimo el sentimiento expresado por los jugadores argentinos, quienes exhibieron sobre el campo una bandera con la frase “Las Malvinas son argentinas”.
El mandatario sostuvo que el gesto podría derivar, en el peor de los casos, en una sanción económica de la FIFA, pero remarcó que no debía confundirse una manifestación emocional de los futbolistas con la política diplomática del Estado.
El Gobierno se sumó a los festejos
Distintos funcionarios nacionales celebraron el triunfo en redes sociales.
La senadora Patricia Bullrich publicó una fotografía con la camiseta argentina y escribió: “La Argentina es enorme. Somos finalistas del mundo otra vez”.
El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, definió al seleccionado como “el equipo de fútbol con más huevos del mundo”.
El ministro de Salud, Mario Lugones, difundió una imagen de la bandera argentina acompañada por un electrocardiograma y la frase: “Aguante corazón, aguante”.
La Oficina del Presidente también felicitó oficialmente al equipo nacional, mientras Milei calificó a Messi como “el mejor jugador de todos los tiempos” y aseguró que el capitán superó una de las pocas pruebas deportivas que todavía le quedaban pendientes: vencer a Inglaterra en una Copa del Mundo.
“Esperemos que el domingo supere la prueba del bicampeonato”, concluyó.





