La aeronave no tripulada llevaba un paquete con explosivos de uso militar y fue encontrada entre aviones Antonov en el aeropuerto de Leipzig/Halle, uno de los principales centros logísticos de la OTAN y del suministro a Ucrania. Otro objeto habría impactado contra un carguero de DHL que debió abortar el aterrizaje, mientras Berlín investiga un posible ataque híbrido y admite un nuevo nivel de amenaza contra su infraestructura crítica.
Berlín – 6 Agosto 2026 – Total News Agency – TNA-. Las autoridades alemanas intensificaron este jueves la búsqueda de un segundo objeto volador, posiblemente otro dron, después de que especialistas desactivaran una aeronave no tripulada cargada con explosivos junto a aviones ucranianos estacionados en el aeropuerto de Leipzig/Halle.
El primer artefacto fue descubierto durante la noche del martes al miércoles en la pista sur, en las inmediaciones de varias aeronaves de carga pertenecientes a Antonov Airlines, la compañía estatal ucraniana que utiliza ese aeropuerto como base logística alternativa desde el comienzo de la invasión rusa.
La investigación adquirió una dimensión mayor después de que documentos policiales reservados indicaran que uno de los aviones estacionados cerca del dron transportaba munición militar procedente de Francia, aparentemente destinada a continuar viaje hacia otro punto de la cadena de abastecimiento occidental.
El aparato llevaba adherido un paquete del tamaño aproximado de un puño con un sistema de detonación. Los primeros análisis detectaron materiales compatibles con PETN y Semtex, explosivos de alta potencia utilizados tanto en ámbitos militares como industriales. Los técnicos del Landeskriminalamt de Sajonia lograron retirar el detonador y asegurar el dispositivo antes de que se produjera una explosión.
El ministro federal del Interior, Alexander Dobrindt, calificó el episodio como un “nuevo nivel de amenaza” y habló de un posible “escenario de ataque híbrido”. El funcionario no atribuyó públicamente la operación a ningún Estado, aunque advirtió que las investigaciones incluyen la posibilidad de participación de potencias extranjeras.
El dron fue detectado por un empleado del aeropuerto cerca de las 23.42, cuando volaba a baja altura entre dos cargueros Antonov. De acuerdo con los registros de las cámaras de seguridad, el aparato habría ingresado al predio desde el sector sur varias horas antes, alrededor de las 19.28, y habría aterrizado en la plataforma sin ser advertido por los sistemas de detección instalados en la terminal.
Las autoridades consideran especialmente grave que el dispositivo hubiera podido eludir la defensa antidrones. Dobrindt sostuvo que pudo haber sido modificado para evitar deliberadamente los sensores, mientras los investigadores buscan establecer desde dónde fue lanzado, quién lo controlaba y si permaneció varias horas oculto antes de volver a elevarse cerca de las aeronaves ucranianas.
La alarma obligó a cerrar temporalmente las pistas y suspender las operaciones. Durante esa interrupción, un avión de carga de DHL procedente de Marsella debió abortar el aterrizaje y volver a ganar altura.
Cuando volaba a unos 500 kilómetros por hora, cerca del perímetro del aeropuerto, la aeronave chocó con un objeto todavía no identificado. El avión pudo continuar hasta Hannover-Langenhagen, donde los técnicos comprobaron daños leves en el sector frontal y en una superficie de control.
Los análisis realizados tras el aterrizaje no encontraron rastros biológicos, lo que redujo la posibilidad de que se hubiera tratado de un impacto con un ave. Esa evidencia reforzó la hipótesis de que el carguero pudo haber colisionado con un segundo dron o con partes desprendidas de otro artefacto.
Las fuerzas de seguridad continuaban rastreando este jueves las inmediaciones del aeropuerto y la trayectoria seguida por el avión para localizar restos. Los investigadores examinarán también el registrador de vuelo, las comunicaciones de la tripulación y las imágenes obtenidas por los sistemas aeroportuarios.
Por ahora, las autoridades no confirmaron que los dos episodios estén conectados. Tampoco se determinó si el dron explosivo tenía como objetivo destruir el Antonov, detonar la munición transportada, dañar la infraestructura aeroportuaria o provocar una interrupción prolongada del tráfico aéreo.
La Fiscalía General de Dresde, el centro policial contra el terrorismo y el extremismo de Sajonia y organismos federales asumieron la investigación. El aeropuerto está clasificado como infraestructura crítica y funciona como uno de los principales centros europeos de carga aérea y transporte militar.
Leipzig/Halle tiene una importancia particular para la OTAN y para Ucrania. Desde allí se coordinan movimientos de equipos, suministros y materiales sensibles, mientras Antonov desarrolla además un nuevo hangar de mantenimiento para sus grandes aviones de transporte AN-124.
El incidente volvió a colocar bajo sospecha las capacidades alemanas para proteger aeropuertos, plantas industriales, depósitos militares y centros logísticos frente a aeronaves no tripuladas pequeñas y difíciles de detectar.
El titular del aeropuerto de Leipzig y el ministro del Interior de Sajonia, Armin Schuster, reclamaron acelerar la instalación de sistemas capaces no solo de identificar drones, sino también de neutralizarlos antes de que alcancen pistas, hangares o aeronaves estacionadas.
El episodio sería el primero conocido en un aeropuerto alemán en el que aparece una aeronave no tripulada equipada con un dispositivo explosivo operativo. En julio de 2024, otro incidente en Leipzig/Halle había involucrado un paquete incendiario que comenzó a arder antes de ser cargado en un avión de DHL, dentro de una serie de sabotajes que investigadores europeos vincularon posteriormente con operaciones clandestinas rusas.
Dirigentes de la oposición alemana señalaron a Rusia como una hipótesis probable debido a la cercanía del dron con aviones ucranianos y al papel del aeropuerto en el traslado de armamento. El Gobierno evitó confirmar esa atribución y sostuvo que todavía no existen pruebas públicas suficientes para identificar a los responsables.
La búsqueda del segundo objeto, el análisis del explosivo y la reconstrucción del ingreso del primer dron serán decisivos para establecer si Alemania estuvo frente a un intento de sabotaje dirigido contra el suministro militar a Ucrania o ante una operación destinada a demostrar la vulnerabilidad de una instalación estratégica europea.
Fuentes consultadas: ARD-Tagesschau; WDR; NDR; Süddeutsche Zeitung; Mitteldeutscher Rundfunk; Ministerio Federal del Interior de Alemania; Ministerio del Interior de Sajonia; Landeskriminalamt Sachsen.




