La ronda de testimoniales en la causa que investiga a Facundo Moyano por presuntas lesiones y privación ilegítima de la libertad comenzó este jueves bajo un llamativo hermetismo. Dos empleados de seguridad del edificio ViewPoint y un vecino que llamó al 911 declararon ante la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N.º 3. Según pudo saber Total News Agency – TNA de fuentes vinculadas al expediente, alguno de esos testimonios habrían confirmado dudas que la Fiscalía ya mantenía sobre la secuencia ocurrida durante la madrugada del 4 de agosto. El dato adquiere relevancia después de que Candela Arizaga modificara su versión y buscara desvincular al exdiputado de cualquier episodio de violencia. Moyano, por lo tanto, no debería interpretar ese cambio como un cierre anticipado del caso: quedan once testigos, entre policías, médicos, una empleada doméstica, familiares y personas que estuvieron con la joven inmediatamente después del episodio.
Buenos Aires – 13 Agosto 2026 – Total News Agency – TNA.- La investigación judicial sobre el episodio protagonizado por Facundo Moyano y Candela Arizaga ingresó este jueves en una etapa que puede resultar mucho más determinante que las entrevistas televisivas, las explicaciones posteriores y el cambio de versión de la joven: comenzaron a declarar los testigos que observaron, escucharon o intervinieron directamente durante la madrugada en la que Arizaga salió semidesnuda del edificio de avenida Del Libertador al 5400, mientras el exdiputado quedó posteriormente detenido e imputado por presuntas lesiones y privación ilegítima de la libertad.
Los primeros en comparecer ante la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N.º 3 fueron Juan Ramón Pavón y Diego Nahuel Astrada, empleados de seguridad del complejo ViewPoint, y Nélson David Maza, vecino que llamó al 911 durante aquella madrugada. Los tres completaron sus testimoniales este jueves y la Fiscalía mantiene bajo reserva el contenido de las declaraciones.
Ese hermetismo resulta comprensible desde la lógica de una investigación todavía abierta, pero no impide señalar un dato que adquiere importancia. Según pudo saber Total News Agency – TNA de fuentes propias vinculadas con el expediente, algunos de los testimonios recogidos este jueves habrían confirmado interrogantes y dudas que la Fiscalía ya mantenía sobre aspectos de la reconstrucción de los hechos.
La información propia de TNA no permite todavía anticipar una conclusión judicial ni establecer responsabilidades penales, pero sí obliga a relativizar la sensación de alivio que pudo haber generado en el entorno de Moyano la posterior declaración de Arizaga, quien modificó sustancialmente el tono de sus primeras manifestaciones y terminó desligándolo públicamente de situaciones de violencia y muy efusivamente del consumo de drogas.
La joven afirmó después que no había existido una discusión, que había atravesado un brote, que había consumido cocaína por decisión propia y que Moyano no la había golpeado ni privado de su libertad. Incluso expresó su deseo de retomar el vínculo y pidió que se revisaran las restricciones de acercamiento.
Pero la Justicia no cerró el expediente.
Por el contrario, la Fiscalía mantuvo las medidas cautelares y resolvió escuchar a 14 testigos entre el 13 y el 31 de agosto, precisamente para reconstruir el episodio mediante fuentes independientes de las dos personas involucradas. El propio hecho de que la causa continúe con semejante cronograma testimonial demuestra que la última versión de Arizaga no fue considerada suficiente para dar por agotadas las hipótesis bajo análisis.
También existen antecedentes que explican esa prudencia. El exabogado de Arizaga, Diego Storto, sostuvo públicamente que cuando habló inicialmente con la joven ella tenía recuerdos fragmentarios, le manifestó haber sentido miedo y le dijo que ambos habían consumido drogas. Storto afirmó además que existían registros de video relevantes para reconstruir la secuencia y cuestionó el posterior cambio de relato.
Las cámaras adquirieron importancia desde el comienzo porque registraron parte de la salida del edificio y la secuencia posterior sobre la vía pública. La Fiscalía rechazó posteriormente levantar la prohibición de acercamiento de Moyano pese al pedido de Arizaga, al considerar que todavía no resultaba prudente modificar las medidas mientras continuaba la investigación.
El cronograma de testimonios explica por qué la causa todavía puede producir novedades sensibles.
El martes 18 de agosto deberán declarar el inspector Matías Ríos, de la Policía de la Ciudad; Estefanía Verón, la agente que acompañó a Arizaga durante su traslado al Hospital Pirovano; y Silvana Salerno, integrante de la Brigada de Género, quien entrevistó a la joven durante su internación.
Esas declaraciones serán particularmente relevantes porque corresponden a funcionarios que estuvieron en contacto con la situación en las horas inmediatamente posteriores, cuando todavía no había comenzado el proceso mediático, no existían entrevistas televisivas de Moyano y tampoco se había producido el giro posterior en la explicación de Arizaga.
El miércoles 19 comparecerán Rocío Mariel Averanga, médica del SAME que asistió a la joven en el lugar, y Karina Pinto, médica legista de la División Medicina Legal de la Policía de la Ciudad, quien examinó al exdiputado mientras permanecía detenido. El Dr Crescenti, director de SAME, dijo a los medios que Candela manifestó espontáneamente a los profesionales de la salud que llevaba varios días consumiendo. Dificilmente una persona pasa varios consumiendo junto a otra que no. Esto tambien pone a Moyano en una situacion dificil, ya que sucedia en su departamento.
El jueves 20 será el turno de Lucrecia María Guinle, médica del Hospital Pirovano; Miriam Josefina García, empleada doméstica de Moyano, quien llegó al departamento poco después de ocurrido el episodio; y Sol Estrada Hildebrandt, amiga de Arizaga que la acompañó durante su internación y al momento del alta.
Finalmente, el 31 de agosto declararán Miriam Puntonet y Victoria Arizaga, madre y hermana de la joven. La Fiscalía procura establecer qué les manifestó Candela en aquellas primeras horas, qué conocían sobre el vínculo con Moyano y si existen diferencias entre sus manifestaciones inmediatas y la versión posteriormente consolidada ante los medios y la Justicia.
Ese punto puede convertirse en uno de los núcleos del expediente.
En investigaciones de esta naturaleza, las declaraciones posteriores de la persona involucrada tienen relevancia, pero la reconstrucción no depende únicamente de ellas. Cámaras, llamados al 911, testimonios de terceros, constataciones médicas, comunicaciones, fotografías y actuaciones policiales permiten confrontar versiones y establecer cronologías independientemente de que una persona decida posteriormente modificar, ampliar o relativizar su primer relato.
**Moyano, quien se nego a realizarse los test de drogas, buscó durante los últimos días instalar públicamente que no existió violencia de género ni privación de la libertad. También afirmó que **Arizaga sufrió un episodio grave después del consumo de cocaína, que él practicó maniobras de reanimación y que la droga no le pertenecía. En televisión sostuvo además que no consume estupefacientes y explicó que decidió no someterse a un examen toxicológico siguiendo el consejo de sus abogados. Si los abogados le hicieron tal recomendación, solo lo perjudicaron.
A esa estrategia pública se sumó luego la nueva declaración de Arizaga, que pareció ofrecerle al exdiputado un escenario considerablemente más favorable.
Sin embargo, la causa judicial se mueve en otra lógica.
La Fiscalía no investiga qué versión resulta más convincente en televisión sino qué ocurrió efectivamente entre el interior del departamento, los espacios comunes del edificio y la avenida Del Libertador. Y para eso acaba de iniciar una secuencia de declaraciones que incluye precisamente a quienes no tienen interés sentimental ni político directo en el conflicto.
Los dos vigiladores pueden aportar qué observaron en los accesos, qué escucharon, en qué estado vieron a cada protagonista y cómo se desarrolló la salida del edificio. El vecino que llamó al 911 puede precisar qué situación lo llevó a requerir una intervención policial. Los médicos podrán reconstruir el estado físico y psíquico de Arizaga y los agentes deberán explicar qué escucharon de ella antes de que el episodio se convirtiera en un escándalo nacional.
Por eso resulta prematuro que Moyano cante victoria después del giro de su pareja.
Según la información propia obtenida por TNA, algunos elementos surgidos de las primeras testimoniales no habrían disipado las dudas de la Fiscalía y, por el contrario, habrían reforzado la necesidad de continuar confrontando versiones. El contenido permanece reservado y será el avance de las próximas audiencias el que determine su verdadero peso dentro del expediente.
El cambio de declaración de Arizaga puede favorecer la posición defensiva del exdiputado, pero no borra lo que hayan registrado las cámaras, escuchado los vecinos, observado los vigiladores ni constatado los policías y médicos que intervinieron aquella madrugada. Esa es precisamente la razón por la que la Fiscalía convocó a una ronda testimonial que recién terminará el 31 de agosto y que todavía tiene por delante a los testigos potencialmente más próximos a los hechos.





