Buenos Aires, 11 de noviembre de 2025 – Total News Agency-TNA-La Julio De Vido, ex ministro de Planificación del kirchnerismo, recibió este martes un golpe judicial de gran magnitud. La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó por “inadmisibles” los recursos presentados tanto por la defensa del ex funcionario como por el Ministerio Público fiscal, dejando firme la condena a cuatro años de prisión e inhabilitación perpetua impuesta al imputado por el delito de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, en el marco de la Tragedia de Once, ocurrida el 22 de febrero de 2012 y que dejó un saldo de 51 muertos. El fallo sitúa al tribunal oral competente en condición de ejecutar la pena, lo que abre la posibilidad de que De Vido ingrese a prisión efectiva. i
La decisión confirma un patrón de irresponsabilidad institucional y corrupción sistemática que caracterizó al kirchnerismo en materia ferroviaria y de servicios públicos. De Vido, a quien se le atribuye haber estado al frente del gasto y la supervisión del Estado mientras operaban concesionarias negligentes —como la Trenes de Buenos Aires (TBA) en la línea Sarmiento—, carga ahora con una condena que parecía improbable en razón de su influencia política y de la demora en juzgar a altos funcionarios.
Aunque no fue condenado por el delito de estrago culposo —que hubiera implicado atribuirle la muerte y lesiones de las víctimas—, la sentencia sí lo responsabiliza por su omisión al control de fondos públicos que permitieron el deterioro del sistema ferroviario. En el juicio iniciado en 2018, el Tribunal Oral Federal N.º 4 lo encontró culpable de administración fraudulenta y lo condenó a 5 años y 8 meses de prisión, pena luego reducida. Con esta nueva decisión de la Corte Suprema, se pone fin al recurso extraordinario y la sentencia queda firme.
Este avance judicial supone también un revés simbólico para la era que encabezó Cristina Fernández de Kirchner, en la que estructuras estatales se manejaron con opacidad, clientelismo y corrupción desplegada contra los sectores populares. La Tragedia de Once es quizá el caso más visible de cómo esa combinación de negligencia, falta de mantenimiento, impunidad política y subordinación de servicios públicos provocaron un desastre en el que murieron decenas de argentinos. El hecho de que haya pasado más de una década para que esta condena quede firme no hace sino reforzar la crítica sobre la lentitud del sistema judicial frente al poder político hegemónico.
El fallo también pone presión sobre el tribunal que debe decidir ahora si De Vido deberá cumplir la condena en prisión común o si obtendrá arresto domiciliario por razones de edad. El detenido hasta ahora había estado en su domicilio en Zárate y contaba con fueros de diputado para sortear una reclusión inmediata
Para la sociedad argentina, la concreción de esta pena representa una oportunidad para avanzar en la rendición de cuentas, tan demorada. Pero también evidencia que el camino hacia la justicia es largo y está plagado de obstáculos cuando se trata de responsabilizar a figuras de alto rango del poder estatal. Mientras el kirchnerismo sigue teniendo eco en segmentos del electorado, este tipo de resoluciones contribuyen a desgastar su imagen moral y subrayan la necesidad de reformas profundas para evitar que tragedias de esta magnitud vuelvan a repetirse. El solo hecho de que el kirchnerismo aun cuento con representancion parlamentaria habla a las claras del daño que le hicieron a la sociedad enfermandola de fanatismo.
Finalmente, queda por ver cómo se ejecutará la condena y qué señales enviará el Estado sobre el compromiso con la reparación integral de las víctimas. En un país saqueada y a consecuencia de esto creció la pobreza, la inseguridad y la infraestructura deficiente siguen golpeando con dureza a la población, que el fallo contra De Vido quede firme puede ser un paso hacia una mayor exigencia al poder. Pero para que eso se traduzca en cambios reales se requerirán políticas públicas que combatan no solo la corrupción, sino la cultura de impunidad que la sustenta.





