Jerusalén, 14 de abril de 2026-Total News Agency-TNA-. El Ejército de Defensa de Israel (IDF) lanzó en las últimas horas una nueva ola de ataques aéreos contra posiciones del grupo terrorista Hezbolá en el sur del Líbano, alcanzando alrededor de 150 objetivos militares, según informó el propio ejército. Depósitos de armas, centros de comando, lanzacohetes y infraestructura terrorista fueron los principales blancos.
Esta ofensiva forma parte de una escalada sostenida que busca desmantelar de una vez la amenaza que Hezbolá representa para los civiles israelíes del norte. Fuerzas terrestres de la 98ª División continúan operando sobre el terreno, con apoyo aéreo constante, y han rodeado localidades clave como Bint Jbeil, considerada uno de los últimos bastiones importantes del grupo en la zona.
En las últimas semanas, Israel ha golpeado con fuerza: en un solo día reciente superó los 200 objetivos. La operación busca impedir que Hezbolá —brazo armado de Irán en la región— se rearme y vuelva a amenazar con miles de cohetes, como lo hizo durante años.
Hezbolá, por su lado, promete seguir respondiendo. Ha lanzado cohetes y drones contra localidades israelíes, aunque con menor impacto que en etapas anteriores. El grupo, fuertemente debilitado tras meses de combates, sigue utilizando a la población civil libanesa como escudo, algo que Israel denuncia sistemáticamente.
El saldo humanitario es doloroso, como siempre ocurre en estas guerras provocadas por terroristas que no respetan ninguna regla. El Ministerio de Salud libanés reporta más de 2.000 muertos desde marzo, aunque Israel insiste en que la gran mayoría son combatientes de Hezbolá. Miles de libaneses han tenido que desplazarse, y la crisis humanitaria se agrava.
De un lado, un país democrático que defiende a su gente después de años de ataques indiscriminados. Del otro, un grupo terrorista islamista, financiado y armado por el régimen iraní, que usa el Líbano como base de operaciones y tiene como objetivo declarado la destrucción de Israel.
Mientras se habla de conversaciones en Estados Unidos entre delegaciones israelíes y libanesas, Benjamin Netanyahu ha sido claro: no habrá tregua que deje intacta la capacidad ofensiva de Hezbolá. La seguridad de los israelíes está primero.





