Buenos Aires – 7 julio 2026 – Total News Agency – TNA — El presidente Javier Milei reaccionó con euforia y emoción desbordada después de la agónica remontada de la Selección argentina ante Egipto por los octavos de final del Mundial 2026, en un partido que el equipo de Lionel Scaloni perdía 2-0 y terminó ganando 3-2 con goles de Cristian “Cuti” Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández.
El jefe de Estado siguió el encuentro desde la Quinta de Olivos, acompañado por su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y habló minutos después del final con Gabriel Anello, en Radio Mitre. Con la voz quebrada y todavía atravesado por la tensión del partido, Milei no ocultó su estado anímico: “Lloré, me emocioné hasta las pelotas, Gabriel, dale, ni me lo preguntes, es obvio”, respondió cuando le consultaron por lo que había vivido durante la remontada.
El Presidente, que en su juventud fue arquero en divisiones inferiores de Chacarita Juniors, hizo una lectura futbolera del partido y sostuvo que el resultado parcial era injusto para Argentina. “Vimos el partido aquí con mi hermana en Olivos. Qué forma de sufrir”, contó. Luego agregó: “Era injusto el resultado. Estábamos controlando el partido y nos encontramos con dos contras que nos vacunaron. No nos van a dar por muertos nunca. Hicimos una remontada histórica”.
La frase sintetizó el clima que se vivió en buena parte del país. Argentina estuvo al borde de una eliminación impensada ante Egipto, que se puso en ventaja con goles de Yasser Ibrahim y Mostafa Ziko. Sin embargo, el equipo campeón del mundo reaccionó en los minutos finales: Cuti Romero descontó a los 79, Messi empató a los 83 y Enzo Fernández selló el triunfo en tiempo agregado, después de un centro de Lautaro Martínez. Reuters describió la reacción argentina como una “impresionante remontada tardía” y consignó que el equipo de Scaloni perdía 2-0 cuando quedaban apenas once minutos de juego.
Milei remarcó justamente esa capacidad de reacción. “Este grupo no se dio por vencido en ningún momento, siguió peleando, buscando, resurgimos, renacimos y hemos podido revertir esta situación”, afirmó. Fiel a su estilo, mezcló análisis futbolero, emoción y lenguaje coloquial: “La reputa madre, por qué tuvimos que sufrir así”.
El mandatario también volvió a definirse como un admirador absoluto de Lionel Messi. “Todo el mundo sabe que soy termo de Messi”, dijo. Y admitió que la pasó mal cuando el capitán argentino falló el penal en el primer tiempo, una acción que pudo haber cambiado el desarrollo del partido mucho antes. Según las crónicas del encuentro, el arquero egipcio Mostafa Shoubir le contuvo el remate al capitán argentino y luego volvió a ser decisivo con varias atajadas antes de que la presión final de la Scaloneta quebrara la resistencia africana.
“El penal lo pateó fuerte, pero el arquero de Egipto tuvo una actuación extraordinaria”, evaluó Milei. El comentario fue en línea con el desarrollo del partido: Argentina generó situaciones, chocó contra Shoubir y también sufrió cada contra egipcia. El equipo africano estuvo cerca de dar uno de los golpes más fuertes del Mundial, pero terminó superado por la insistencia argentina y por la jerarquía de sus figuras.
El gol de Messi tuvo un valor especial. El rosarino venía de fallar desde los doce pasos y de estrellar un tiro libre en el palo, pero apareció en el momento límite para empatar el partido y devolverle vida al campeón vigente. La Nación reflejó después del encuentro que el capitán terminó llorando tras el triunfo, en una imagen que condensó la tensión emocional de una tarde mundialista extrema.
Milei insistió en que la Selección dejó una enseñanza de carácter. “Estos jugadores son dignos de admiración. Mostraron que nunca hay que rendirse”, señaló. Luego subrayó la magnitud de lo ocurrido: “Nunca se dio una remontada de tres goles faltando diez minutos”, dijo, en referencia a la ráfaga final que llevó a Argentina del 0-2 a la clasificación.
El triunfo desató festejos en distintos puntos del país, con epicentro en el Obelisco y en plazas del interior, donde miles de hinchas salieron a celebrar una clasificación que parecía perdida. La remontada también tuvo impacto internacional: medios europeos y latinoamericanos destacaron la capacidad de supervivencia del equipo de Scaloni y el papel de Messi como líder de una generación que, aun con desgaste, sigue compitiendo en el máximo nivel. El País informó que Argentina avanzó a cuartos tras remontar el 0-2 y que ahora espera por el ganador de Colombia y Suiza.
El Presidente cerró su diálogo con una frase de agradecimiento directo hacia el plantel: “Los felicito, los amo, estoy como loco de felicidad, les agradezco”. La declaración volvió a mostrar el costado más futbolero de Milei, que durante todo el Mundial se expresó en redes y entrevistas como hincha fervoroso de Messi y de la Selección.
La reacción presidencial se produjo en un contexto político exigente para el Gobierno, pero durante varios minutos el fútbol desplazó cualquier otra agenda. En Olivos, en las calles y en las redes sociales, la épica de Atlanta se convirtió en el tema dominante. Argentina volvió a estar contra las cuerdas y volvió a salir. Milei, como millones de argentinos, lo vivió al borde del desborde emocional.
La Scaloneta ya está entre los ocho mejores del mundo. El Gobierno celebró, el país respiró y Messi volvió a encender una ilusión que parecía apagarse. Para Milei, la síntesis fue brutal y directa: lágrimas, sufrimiento y una alegría “hasta las pelotas”.





