Buenos Aires – 17 Julio 2026 – Total News Agency – TNA-. La inflación mayorista registró en junio una fuerte desaceleración y se ubicó en 1,1%, menos de la mitad del 2,5% de mayo y muy por debajo del 5,2% alcanzado en abril, según informó este viernes el Instituto Nacional de Estadística y Censos –INDEC–.
El resultado fue explicado por un aumento de 1% en los productos nacionales y de 2,3% en los importados. El Índice de Precios Internos al por Mayor –IPIM– acumuló una suba de 15,6% durante el primer semestre y una variación interanual de 33,7%, dos décimas por encima de la inflación minorista de los últimos doce meses.
El nuevo registro fue celebrado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien remarcó que se trató de la menor variación mensual de los últimos cuatro meses y del aumento más bajo para un junio desde que comenzó la actual serie estadística, en diciembre de 2015.
El funcionario destacó particularmente la caída de los productos primarios y el retroceso de los precios mayoristas de alimentos y bebidas. Sin embargo, detrás del promedio general aparecieron subas importantes en la energía eléctrica y en determinados componentes importados, que podrían trasladarse parcialmente a los precios minoristas durante los próximos meses.
La caída del petróleo fue decisiva
Los productos primarios registraron en junio una baja de 1,2%, principalmente por el desplome mensual de 5,3% en petróleo crudo y gas. Este rubro tuvo una incidencia negativa de 0,56 puntos porcentuales sobre el indicador general, compensando buena parte de los aumentos registrados en otros sectores.
El descenso estuvo relacionado con la corrección del precio internacional del petróleo después de las fuertes subas observadas durante los meses anteriores, cuando la escalada militar en Medio Oriente había generado temores por la provisión mundial de crudo y por la seguridad de las rutas energéticas.
En abril, cuando la inflación mayorista había trepado al 5,2%, el capítulo petróleo crudo y gas había registrado un salto cercano al 23%. La baja de junio no revirtió completamente aquellos aumentos, pero resultó determinante para desacelerar el índice.
Dentro de los productos primarios, los precios agropecuarios aumentaron 2,2%, los productos pesqueros avanzaron 9,3% y los minerales no metalíferos subieron 1,6%. La caída del petróleo fue lo suficientemente pronunciada para llevar el promedio del sector a terreno negativo.
En la comparación interanual, sin embargo, los productos primarios todavía acumularon un incremento de 44,7%, superior al promedio general. Dentro de ese conjunto, petróleo crudo y gas registró un alza anual de 59%.
Bajaron alimentos y bebidas
Los productos manufacturados y la energía eléctrica avanzaron en conjunto 1,7%, frente a aumentos más elevados registrados en los meses anteriores.
Uno de los datos más relevantes fue la baja de 0,3% en alimentos y bebidas, un sector que tiene una incidencia directa sobre los costos comerciales y, eventualmente, sobre las góndolas. Dentro de ese capítulo se observaron reducciones en productos cárnicos y determinados artículos de panadería.
La disminución mayorista de alimentos coincidió con una moderación de los precios minoristas. El Índice de Precios al Consumidor –IPC– había mostrado en junio una suba de 1,3% en alimentos y bebidas no alcohólicas, por debajo del promedio general de 1,9%.
Los especialistas advirtieron, no obstante, que la transmisión de los precios mayoristas a los consumidores no es automática ni inmediata. En el valor final intervienen salarios, alquileres, impuestos, logística, tarifas, márgenes comerciales y la capacidad de compra de los hogares.
La debilidad del consumo interno continúa funcionando como un límite para los aumentos. Empresas y comercios encuentran dificultades para trasladar todos los incrementos de costos a consumidores cuyo poder adquisitivo todavía muestra una recuperación desigual.
Energía e importados, las señales de alerta
La energía eléctrica aumentó 6,6% en junio y acumuló una suba de 36,7% durante el primer semestre, la segunda más elevada entre las divisiones relevadas, solamente superada por petróleo crudo y gas.
El aumento energético respondió a la actualización de costos y cuadros tarifarios. Su evolución representa un punto sensible porque puede afectar transversalmente a la industria, el comercio, la logística y los servicios.
También sobresalió el aumento de 2,3% en productos importados, más del doble del promedio general. El comportamiento estuvo vinculado con la variación del tipo de cambio registrada durante junio, aunque el incremento fue inferior a la depreciación promedio del peso, estimada en torno del 3,8% durante ese mes.
El economista Claudio Caprarulo, director de Analytica, señaló que el dato relevante era comprobar cómo reaccionaban los bienes importados ante el movimiento del dólar. La desaceleración podría explicarse porque algunos productos habían aplicado aumentos preventivos durante los meses anteriores.
De todas maneras, los analistas recordaron que el denominado traslado a precios de una devaluación no se produce de una sola vez, sino que puede distribuirse a lo largo de varias semanas. Una nueva volatilidad cambiaria podría, por lo tanto, frenar la desaceleración.
Mayoristas por debajo del IPC
La inflación mayorista de junio quedó 0,8 puntos porcentuales por debajo del IPC, que registró un aumento mensual de 1,9%, el nivel más bajo para los consumidores en diez meses.
La comparación debe realizarse con cautela. El IPIM mide fundamentalmente los valores de bienes nacionales e importados en la etapa mayorista, mientras que el IPC incluye además servicios, alquileres, transporte, educación, salud, turismo y tarifas pagadas por el consumidor final.
En junio, la inflación minorista estuvo impulsada por Recreación y cultura, que subió 4,2%, y por Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un avance de 3,3%. La inflación núcleo se ubicó en 1,6%, mientras que los precios regulados aumentaron 2,3%. El IPC acumuló 16,8% durante el primer semestre y 33,5% interanual.
De esta manera, los precios mayoristas acumularon entre enero y junio un aumento 1,2 puntos menor que los precios minoristas.
El costo de la construcción aceleró
En paralelo, el INDEC informó que el costo de la construcción en el Gran Buenos Aires aumentó 2,6% en junio, acelerándose respecto de los precios mayoristas.
El resultado estuvo compuesto por una suba de 1,8% en materiales, 3,3% en mano de obra y 2,8% en gastos generales. En los últimos doce meses, el costo de la construcción acumuló un incremento de 32,1%, mientras que durante el primer semestre avanzó 16,7%.
El aumento de la mano de obra respondió al acuerdo salarial de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina –UOCRA–, mientras que en los gastos generales incidieron las nuevas tarifas de Edenor, Edesur y las actualizaciones en conexiones de gas, agua y cloacas.
La desaceleración del IPIM constituye una señal favorable para la evolución de la inflación durante el segundo semestre, especialmente por el descenso de los productos primarios y de alimentos. Pero la suba de la energía, los bienes importados y el tipo de cambio obliga a mantener cautela.
El bajo dinamismo del mercado interno continúa moderando el traslado de costos, aunque esa misma debilidad revela que parte de la estabilidad de precios se sostiene sobre un consumo que todavía no logra recuperarse plenamente.





