Buenos Aires – 20 Julio 2026 – Total News Agency – TNA – La Selección argentina regresó este lunes al país después de alcanzar el subcampeonato en el Mundial 2026 y fue recibida con una alfombra roja, una formación de Granaderos y los acordes de “Muchachos”, mientras miles de hinchas se congregaron en los alrededores del aeropuerto internacional y del predio de la Asociación del Fútbol Argentino —AFA— en Ezeiza.
El avión que trasladó a una parte del plantel, al cuerpo técnico y a integrantes del staff aterrizó pasadas las 18, después de un vuelo de casi diez horas desde Nueva York. La delegación fue encabezada por el entrenador Lionel Scaloni, visiblemente afectado todavía por la derrota ante España, y por el presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia.
Apenas se abrieron las puertas de la aeronave, los integrantes del seleccionado descendieron por una alfombra celeste especialmente preparada para la ocasión. Una formación del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín interpretó “Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar”, la canción que acompañó al equipo durante la conquista de Qatar 2022 y volvió a convertirse en uno de los himnos argentinos durante el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.
El recibimiento tuvo un carácter institucional y deportivo, sin discursos políticos ni presencia protagónica de funcionarios nacionales. El Gobierno había acordado con la AFA que cualquier homenaje debía mantenerse apartado de las disputas partidarias y había ofrecido distintas alternativas, entre ellas la Casa Rosada, el Obelisco y el Campo Argentino de Polo.
La derrota en la final, sin embargo, llevó a los propios jugadores a descartar una caravana multitudinaria o una celebración pública. La ceremonia quedó limitada al aeropuerto, el traslado al predio de Ezeiza y el reconocimiento espontáneo de los aficionados que se acercaron para agradecer una nueva final mundialista.
Messi no regresó con la delegación
La principal ausencia fue la de Lionel Messi, quien no abordó el vuelo chárter junto con sus compañeros. El capitán permaneció en Estados Unidos y tenía previsto realizar una escala en Miami antes de viajar a Rosario para atender compromisos personales.
Tampoco regresaron con el grupo Rodrigo De Paul, Julián Álvarez, Nahuel Molina, Cristian “Cuti” Romero, Enzo Fernández, Juan Musso, Gerónimo Rulli y otros futbolistas que viajaron directamente hacia distintos destinos para reunirse con sus familias, reincorporarse a sus clubes o iniciar sus vacaciones.
La AFA había anticipado que el plantel no volvería completo. En un comunicado difundido después de la final, la entidad explicó que una parte de los jugadores partiría directamente desde Estados Unidos, mientras el cuerpo técnico, integrantes del staff y algunos futbolistas retornarían a Buenos Aires.
Entre quienes regresaron se encontraban Leandro Paredes, Nicolás Otamendi, Gonzalo Montiel y Nicolás Tagliafico, además de miembros del equipo de colaboradores encabezado por Pablo Aimar, Walter Samuel y Roberto Ayala.
El operativo de seguridad incluyó efectivos federales, controles sobre los accesos al aeropuerto y presencia policial en la autopista Riccheri y en las inmediaciones del predio de la AFA. La planificación buscó evitar una repetición del descontrol producido en diciembre de 2022, cuando la caravana de los campeones del mundo quedó bloqueada por millones de personas y debió finalizar con la evacuación aérea de los jugadores.
La multitud que esperaba en Ezeiza recibió a los micros con banderas, camisetas, bengalas de humo, bocinazos y cánticos dedicados a Messi y Scaloni. Aunque no hubo contacto masivo entre los futbolistas y el público, la concentración expresó el respaldo al equipo después de una derrota que puso fin al sueño del bicampeonato.
Una final decidida en el alargue
Argentina cayó por 1 a 0 ante España en el MetLife Stadium, en Nueva Jersey, después de completar los 90 minutos reglamentarios sin goles.
La Selección quedó con diez jugadores por la expulsión de Enzo Fernández en el tramo final del segundo tiempo. España aprovechó la superioridad numérica y consiguió el tanto del campeonato mediante Ferran Torres, al comienzo del segundo período del alargue, luego de una asistencia de Nico Williams.
El seleccionado dirigido por Scaloni no logró repetir el título conquistado en Qatar 2022, pero alcanzó su segunda final mundialista consecutiva y la tercera con Messi como protagonista. El capitán argentino cerró el torneo con cuatro títulos oficiales obtenidos con la Selección mayor: la Copa América 2021, la Finalissima 2022, el Mundial de Qatar y la Copa América 2024.
La recepción en Ezeiza contrastó con la salida del hotel de Nueva Jersey, donde apenas algunos periodistas y un reducido grupo de aficionados despidieron al equipo durante la madrugada.
Incidentes después de la final
La movilización de aficionados comenzó antes del regreso del plantel. Miles de personas se congregaron el domingo en el centro porteño para acompañar la final y posteriormente reconocer al seleccionado pese a la derrota.
Los festejos en el Obelisco terminaron durante la madrugada con corridas, piedrazos y enfrentamientos entre grupos de jóvenes y efectivos de la Policía de la Ciudad. Las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y camiones hidrantes para dispersar a la multitud.
El operativo dejó al menos 15 detenidos y cerca de 50 personas asistidas por el SAME, principalmente por golpes, caídas, intoxicación alcohólica y exposición a gases.
También se registraron episodios trágicos en otras provincias. Una mujer murió en Rosario después de caer de una camioneta durante una caravana y un hombre falleció en Neuquén tras la explosión de un artefacto de pirotecnia de fabricación casera.
La llegada de la Scaloneta cerró así un Mundial atravesado por la ilusión, la polémica y una final dolorosa. No hubo Copa ni caravana nacional, pero sí un reconocimiento institucional y popular para un equipo que defendió la corona hasta el tiempo suplementario.
La banda de los Granaderos, la alfombra roja y los hinchas reunidos en Ezeiza dejaron una imagen distinta a la soledad de la madrugada estadounidense: la de un país que decidió recibir con honores a sus subcampeones y agradecerles, incluso en la derrota, haber llevado nuevamente a la Argentina hasta el último partido de un Mundial.





