Por Guillermo H. B. Castaño – Total News Agency-TNA
Introducción: Hacia la transformación
El país tiene delante una combinación nítida de riesgos y posibilidades que se abrió hacia 2035. Argentina llega casi a mediados de la década de 2020 exhausta por ciclos de inflación extrema, crisis de deuda y estancamiento del ingreso per cápita, pero a la vez con reformas en marcha y un paquete de ventajas estructurales favorables en la región. Ya ordenada sus cuentas y coordinando sus actores, puede duplicar el tamaño real de su economía en diez años.
El objetivo de este artículo es responder: ¿qué tendría que pasar, en Argentina en particular y en el mundo, para que el PBI real de 2035 aumente al doble del de 2025? Combinamos análisis de experiencias internacionales de «décadas aceleradas» con una evaluación de los 6 principales motores de expansión económica regional y un análisis de las condiciones marco.
1. Por qué el 2035 proyecta un escenario alentador
El horizonte 2035 es singular por 2 razones:
1.- Coincide con un ciclo de maduración de inversiones de largo plazo, con una ventana demográfica todavía favorable y con un contexto internacional que, aunque más fragmentado, demanda exactamente lo que Argentina puede ofrecer. Tras la contracción de 2024 (-1,8%), el PBI argentino ya creció 4,4% en 2025 según el INDEC, y el Banco Mundial proyecta 3,6% para 2026 y 3,7% para 2027 si se consolidan las reformas y se terminan las restricciones cambiarias y comerciales — lo que implicaría el primer ciclo de tres años consecutivos de crecimiento desde 2008. Sostener ritmos elevados de crecimiento por una década exige, además de corregir desequilibrios, incrementar la tasa de inversión y mejorar sustancialmente la productividad total de los factores.
Cuadro 1 — Trayectoria reciente y proyectada del PBI argentino (base 100 = 2024)
| Año | PBI real (índice) | Crecimiento anual (%) | Tipo de dato |
| 2023 | 101,8 | — | Observado (INDEC) |
| 2024 | 100,0 | -1,8% | Observado (INDEC) |
| 2025 | 104,4 | +4,4% | Observado (INDEC) |
| 2026 | 108,2 | +3,6% | Proyección (Banco Mundial, abr-2026) |
| 2027 | 112,2 | +3,7% | Proyección (Banco Mundial, abr-2026) |
Fuente: INDEC (2023–2025, dato oficial de crecimiento anual del PBI); Banco Mundial, Panorama Económico de América Latina y el Caribe, abril de 2026 (2026–2027, proyección).
Gráfico 1 — Trayectoria del PBI argentino (índice, base 100 = 2024)

Nota: de cumplirse la proyección del Banco Mundial para 2026 y 2027, sería la primera vez desde 2008 que Argentina crece durante tres años consecutivos.
2- En paralelo, el mundo transita una transición energética que refuerza el valor de recursos como el gas no convencional, el litio y ciertos metales críticos, además de la producción de alimentos y la provisión de servicios basados en conocimiento. Argentina combina estas cuatro dimensiones: un reservorio energético significativo, una frontera agroindustrial capaz de producir mucho más con tecnología, capacidades en software y servicios profesionales, y un potencial turístico subexplotado.
Gráfico 2 — Argentina y la región: crecimiento del PBI proyectado para 2026

Fuente: Banco Mundial, Panorama Económico de América Latina y el Caribe, abril de 2026.
2. Las lecciones de los países que lograron aumentar su economía real.
La meta de duplicar el PBI en diez años implica sostener tasas de crecimiento cercanas al 7% anual, un ritmo que muy pocas economías sostienen una década completa. Bangladesh, Vietnam e India se acercaron a ese umbral en la década 2013–2023, con crecimiento acumulado del orden del 80–90%, apoyado en expansión exportadora, atracción de inversión extranjera y políticas relativamente consistentes de apertura y estabilidad. El caso de Irlanda es distinto: su PBI en dólares casi se duplicó en el mismo período, pero una parte significativa de ese salto refleja la contabilidad de ganancias de multinacionales radicadas allí por motivos fiscales, no sólo actividad económica doméstica. Estos casos muestran que no hay una sola receta, pero sí patrones comunes: disciplina macro, expansión de la inversión y una inserción internacional pragmática.
Cuadro 2 — Economías con crecimiento acumulado elevado en la última década (2013–2023, aproximado)
| País | Período de referencia | Crecimiento acumulado | Promedio anual | Motor principal |
| Bangladesh | 2013–2023 | ~90% | ~6,6% | Manufactura textil, exportaciones |
| India | 2013–2023 | ~85% | ~6,3% | Servicios, digitalización, IED |
| Vietnam | 2013–2023 | ~79% | ~6,0% | Manufactura, IED, exportaciones |
| Irlanda | 2013–2023 | ~110%* | ~7,5%* | IED y multinacionales tecnológicas |
Fuente: World Development Indicators (Banco Mundial), cifras aproximadas de crecimiento real acumulado. *El caso de Irlanda está distorsionado por la contabilidad de ganancias de multinacionales (fenómeno conocido como “leprechaun economics”); no es comparable en términos de actividad doméstica real.
Gráfico 3 — Trayectorias de PBI: casos de referencia vs. tendencia argentina

Nota: la línea de Argentina refleja la tasa de crecimiento promedio real de la última década (2015–2025), cercana a cero — la «década perdida» que describe el propio texto. Ver Gráfico 8 para los escenarios hacia 2035.
La experiencia asiática es particularmente relevante para Argentina: muchas de estas economías comenzaron con instituciones frágiles, altos niveles de pobreza y estructuras productivas poco diversificadas. La diferencia estuvo en la capacidad de sostener por más de una década una combinación de estabilidad razonable, apertura gradual y expansión de la inversión, aun con conflictos políticos y cambios de gobierno.
3. Los seis motores del crecimiento argentino
Argentina tiene al menos cinco motores de crecimiento con capacidad de sostener una expansión por encima del promedio regional: energía, minería, agroindustria, economía del conocimiento y turismo. Cada uno requiere políticas específicas, pero todos comparten una condición básica: reglas previsibles y estabilidad macroeconómica.
Cuadro 3 — Cinco motores del crecimiento argentino: peso actual y potencial
| Sector | Peso actual (export./PBI) | Inversión anual estimada | Potencial 2025–2035 |
| Energía | ~15% de exportaciones | US$ 8.000–10.000 M/año | Alto — superávit exportador |
| Minería (litio y otros) | ~5% de exportaciones | US$ 3.000–5.000 M/año | Alto — nuevos proyectos |
| Agroindustria | ~35% de exportaciones | US$ 4.000–6.000 M/año | Medio-alto — valor agregado |
| Economía del conocimiento | ~10% de exportaciones | US$ 1.500–2.500 M/año | Alto — bajo uso de capital físico |
| Turismo | ~3% del PBI (ingresos) | US$ 1.000–1.500 M/año | Medio — depende de infraestructura |
Fuentes sugeridas: INDEC, ministerios sectoriales, Banco Mundial. Rangos ilustrativos a validar.
3.1 Energía: de la escasez crónica al superávit exportador
El primer motor es el sector energético, donde la explotación de recursos no convencionales y renovables puede transformar un déficit crónico en un superávit exportador sustantivo. Con un entorno regulatorio estable, la inversión en proyectos energéticos de escala podría crecer con fuerza, apoyada en regímenes especiales para grandes proyectos y en la mejora del clima de negocios. La clave será convertir las reservas en producción, y la producción en infraestructura de transporte y capacidad de exportación firme.
Gráfico 4 — Producción de energía: mercado interno vs. exportaciones (2020–2025)

Fuente sugerida: Secretaría de Energía, INDEC. Índices ilustrativos.
3.2 Minería: litio y más allá
La minería —en particular el litio— se ha convertido en uno de los focos de atención internacionales sobre Argentina. El país integra el «triángulo del litio», produjo poco más de 100.000 toneladas en 2025 y cuenta con 62 proyectos relevados por la Secretaría de Minería (8 en producción, 4 en construcción, 5 en factibilidad y el resto en etapas de exploración). El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), sancionado en 2024, ya acumula compromisos mineros por más de US$ 36.600 millones, con el litio y el cobre como ejes centrales. Para que sea un motor genuino de crecimiento, la política minera deberá combinar seguridad jurídica, estándares ambientales exigentes y encadenamientos productivos que hagan de la extracción el inicio, y no el final, de la cadena.
Cuadro 4 — Principales proyectos de litio aprobados bajo el RIGI (2025–2026)
| Provincia | Proyecto / empresa | Inversión comprometida | Capacidad de producción |
| Salta | Rincón (Río Tinto) | US$ 2.500 M | 60.000 t/año carbonato de litio |
| Jujuy | Minera Exar (Ganfeng / Lithium Argentina / JEMSE) | US$ 1.241 M | Ampliación a 85.000 t/año |
| Catamarca | Tres Quebradas (LIEX / Zijin Mining) | US$ 709 M | 40.000 t/año (2ª etapa) |
| Catamarca | Fénix — ampliación (Río Tinto) | US$ 530 M | 38.000 t/año (total, tras ampliación) |
| Salta / Catamarca | Sal de Oro (POSCO) | US$ 547 M | 23.000 t/año carbonato de litio |
| Catamarca | Hombre Muerto Oeste (Galan Lithium) | US$ 217 M | 12.000 t/año (en producción desde abril 2026) |
Fuente: Secretaría de Minería, Ministerio de Economía, resoluciones RIGI publicadas en el Boletín Oficial (2025–2026). Los montos corresponden a la inversión comprometida en cada proyecto o ampliación aprobada.
3.3 Agroindustria: producir más, mejor y con valor agregado
La agroindustria sigue siendo el corazón exportador de Argentina: en 2025 el sector exportó un récord de 115,4 millones de toneladas por US$ 50.549 millones, un 9,3% más que en 2024. El complejo sojero explicó el 41,3% de ese total (US$ 20.899 millones), seguido por el maíz, el trigo y un fuerte repunte de las carnes y cueros vacunos (+27%, hasta US$ 4.272 millones). El futuro del sector no se juega sólo en la cantidad producida, sino también en el nivel de procesamiento y el contenido tecnológico: la eliminación de trabas a las importaciones de insumos y la reducción de impuestos distorsivos sobre el comercio exterior pueden aumentar la productividad y la inversión tanto en el campo como en la industria alimenticia.
Gráfico 5 — Exportaciones agroindustriales por tipo de producto (2021–2025)

Fuente: INDEC, Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. 2024–2025 son datos observados; 2021–2023 son una estimación de tendencia sin cifra puntual verificada para esta nota.
3.4 Economía del conocimiento: el motor intangible
La economía del conocimiento —software, servicios profesionales, biotecnología, contenidos digitales— ha sido uno de los sectores más dinámicos de Argentina en los últimos años. En 2025 sus exportaciones alcanzaron un récord de US$ 9.600 millones (+8,1% interanual), consolidándose como el tercer complejo exportador del país —detrás del oleaginoso-cerealero y el petrolero-petroquímico— y representando el 53% de los servicios que Argentina vende al mundo. El sector emplea a más de 285.000 personas de forma registrada. Con menos barreras a la competencia y mejores condiciones para la formalización laboral, puede seguir expandiéndose: desde el sector (Argencon) se plantea como objetivo de mediano plazo triplicar las exportaciones hasta US$ 30.000 millones anuales.
Cuadro 5 — Exportaciones de servicios basados en conocimiento (SBC)
| Año | Monto (US$ M) | Variación interanual | Datos relevantes |
| 2022 | ~6.500 | — | Estimación de tendencia |
| 2023 | ~7.730 | ~+19% | Estimación de tendencia |
| 2024 | 8.927 | +15,5% | Observado (Argencon / INDEC) |
| 2025 | 9.600 | +8,1% | Observado (INDEC) — récord histórico, 53% de exportaciones de servicios |
Fuente: INDEC, Argencon (Argenconomics 2025), Ministerio de Economía. Los valores de 2022–2023 son estimaciones de tendencia calculadas a partir de la tasa de crecimiento informada para 2024; 2024–2025 son datos observados.
3.5 Turismo: una oportunidad aún latente
El turismo internacional crece y se diversifica en el mundo, pero Argentina no logró capturar ese impulso en 2025: llegaron 5,3 millones de turistas extranjeros (con un gasto receptivo total de US$ 3.110 millones), mientras que unos 11,8 millones de argentinos viajaron al exterior y gastaron US$ 7.164 millones, dejando un saldo negativo de la balanza turística de US$ 4.054 millones. El fenómeno se explica en buena medida por un tipo de cambio que abarató los viajes al exterior y encareció al país para los visitantes extranjeros. Revertir esa dinámica requiere un esquema cambiario más competitivo (vía impuestos, tasas, menos trámites, etc.), mejoras de conectividad aérea y una promoción internacional más agresiva de los destinos argentinos.
Gráfico 6 — Turismo internacional: llegadas y gasto promedio (2015–2025)

Fuente: INDEC, Encuesta de Turismo Internacional (ETI). El dato de 2025 (5,3 millones de turistas, gasto promedio ≈ US$ 587) es observado; años previos son estimación de tendencia, incluida la caída real por la pandemia en 2020–2021.
3.6 Estrategia nacional de Inteligencia Artificial (punto fuera de cuadro)
Investigadores de la Universidad Austral, CONICET y la Universidad Católica de Santa Fe presentaron un trabajo prospectivo que, mediante la técnica Delphi, exploró escenarios, riesgos y oportunidades de la IA hacia 2035. El estudio propone siete metas estratégicas para que Argentina supere sus brechas digitales y laborales y pueda posicionarse como referente regional.
La Inteligencia Artificial (IA) ya está transformando sectores clave de la economía y la vida social, con impactos comparables a los de la Revolución Industrial. Frente a este escenario, un equipo interdisciplinario argentino presentó el Estudio Prospectivo IA 2035, que alerta sobre la necesidad urgente de definir una estrategia nacional para optimizar las oportunidades que brinda de la IA y evitar un aumento de las desigualdades.
El trabajo utilizó el método Delphi, una técnica de consulta estructurada que busca alcanzar consenso entre expertos a través de rondas sucesivas de preguntas y retroalimentación anónima. Esta metodología es especialmente útil para estudios prospectivos, ya que permite identificar escenarios posibles y construir diagnósticos colectivos.
Entre los principales desafíos identificados:
- el 83% de los especialistas coincidió en que la falta de articulación entre gobierno, academia e industria constituye un obstáculo clave.
- el 76% señaló que la automatización reemplazará funciones operativas, lo que aumentará la necesidad de trabajadores con pensamiento crítico y habilidades digitales.
- El mismo porcentaje identificó a la agroindustria como un sector con alto potencial para la aplicación de IA.
Escenarios hacia 2035
Los especialistas analizaron escenarios futuros posibles:
- Oportunidades probables y deseables: una transformación comparable a la Revolución Industrial y la inversión sostenida en investigación, desarrollo e innovación en IA.
- Necesarios, pero poco probables: infraestructura digital equitativa, marcos regulatorios sólidos, estrategia nacional de IA y redefinición del trabajo humano.
- Riesgo: la automatización del mercado laboral, que podría derivar en precarización si no se acompaña de políticas de reconversión.
4. El rol de la estabilidad macroeconómica
La macroeconomía argentina ha sido, por décadas, parte del problema más que de la solución. Inflación de tres dígitos, alto déficit fiscal recurrente, controles cambiarios y episodios de default, han elevado el costo de capital, reducido la inversión y deteriorado la confianza interna y externa. La fase de corrección fiscal y monetaria iniciada en diciembre de 2023 ya mostró resultados concretos: la inflación anual bajó de 211,4% en 2023 a 31,5% en 2025 —la más baja en ocho años—, el país logró en 2024 su primer superávit fiscal financiero en más de una década, y el riesgo país cayó de niveles cercanos a 1.900 puntos básicos a poco más de 400 a mediados de 2026, el nivel más bajo desde abril 2018.
Duplicar el tamaño de la economía en diez años requiere dar vuelta la relación histórica entre crecimiento e inflación: pasar de expansiones cortas seguidas de crisis inflacionarias a un período prolongado de crecimiento acompañado por una reducción sostenida de la inflación. La estabilidad macro no es un lujo tecnocrático; es el insumo básico sin el cual ningún sector, por atractivo que parezca, puede transformarse en motor de desarrollo.
Cuadro 6 — Indicadores clave de estabilidad macroeconómica
| Año | Inflación anual (%) | Resultado fiscal | Riesgo país (pb) |
| 2023 | 211,4% | Déficit financiero | ~1.900 (fin de año) |
| 2024 | 117,8% | Superávit primario y financiero (por primera vez en más de una década) | ~640 (fin de año, aprox.) |
| 2025 | 31,5% | Superávit primario 1,4% PBI; financiero 0,2% PBI | ~650 (promedio, aprox.) |
| 2026 | 24,4% (proyección REM-BCRA) | Superávit primario proyectado | ~410 (jul-2026, observado) |
Fuente: INDEC (inflación anual, IPC diciembre/diciembre); Ministerio de Economía (resultado fiscal); JP Morgan / Rava Bursátil (riesgo país, EMBI+). El dato de riesgo país de 2026 corresponde al cierre de la primera quincena de julio; los de 2024 y 2025 son aproximaciones a partir de la serie histórica y deben verificarse contra la cotización diaria exacta.
5. La inversión como condición indispensable
No hay milagro de crecimiento sin un salto en la inversión. La señal de 2025 es alentadora: la Formación Bruta de Capital Fijo creció 16,4% interanual, muy por encima del PBI, y llegó a representar el 16% del producto a precios corrientes, según el INDEC. Sin embargo, ese nivel sigue siendo bajo frente al 25–30% que exhibieron de forma sostenida las economías que lograron duplicar su PBI en una década. Además, la inversión mostró señales de pérdida de impulso hacia el cierre de 2025, con una caída desestacionalizada del 2,8% en el cuarto trimestre. La inversión no sólo impulsa el nivel de actividad en el corto plazo; también determina la capacidad productiva futura y la velocidad a la que se pueden incorporar tecnologías más eficientes.
Gráfico 7 — Tasa de inversión: Argentina vs. economías que duplicaron su PBI

Fuente sugerida: WDI (Banco Mundial), OCDE. La franja punteada marca el rango 25–30% asociado históricamente a décadas de duplicación del PBI.
Los acuerdos de inversión en energía, minería, agroindustria y servicios del conocimiento serán decisivos para definir si Argentina puede o no sostener tasas cercanas al 7% anual por una década. La experiencia internacional muestra que los países que duplicaron su PBI en diez años pasaron, casi sin excepción, por fases de inversión bruta interna superiores al 25–30% del PBI.
Cuadro 7 — Agenda de reformas pro-inversión
| Medida | Horizonte | Impacto esperado sobre la inversión |
| Reforma tributaria | 2–4 años | Alto — reduce costo de capital |
| Seguridad jurídica / RIGI | Inmediato–2 años | Alto — habilita proyectos de escala |
| Infraestructura (energía, transporte) | 3–7 años | Alto — condición habilitante |
| Capital humano / educación técnica | 5–10 años | Medio — productividad de largo plazo |
| Inserción internacional (acuerdos comerciales) | 2–5 años | Medio-alto — acceso a mercados |
Fuente : relevamiento propio sobre agenda de reformas anunciadas y en discusión.
6. Los obstáculos que todavía deben resolverse
El potencial argentino convive con tres grandes grupos de obstáculos: institucionales, sociales y productivos. En el plano institucional, el principal desafío es la construcción de consensos mínimos sobre el rumbo económico, capaces de sobrevivir a los ciclos electorales y la lógica de la confrontación permanente. Sin algún grado de continuidad, las reformas se diluyen, los inversores se retraen y el país vuelve a la lógica de ciclos cortos.
En el plano social, la combinación de pobreza elevada, informalidad laboral y servicios públicos de baja calidad limita la capacidad de la sociedad para tolerar ajustes y para aprovechar los beneficios de la expansión. En el plano productivo, las brechas de infraestructura, la baja productividad promedio de las pymes y la resistencia a la competencia internacional siguen siendo limitantes para el despegue sostenido.
Cuadro 8 — Principales cuellos de botella para el crecimiento 2025–2035
| Tipo de obstáculo | Descripción | Impacto estimado | Política requerida |
| Institucional | Falta de consensos de largo plazo | Alto | Acuerdos multipartidarios |
| Social | Pobreza e informalidad laboral | Alto | Formalización, educación |
| Productivo | Baja productividad de pymes | Medio-alto | Financiamiento, capacitación |
| Infraestructura | Brechas logísticas y energéticas | Alto | Inversión pública y privada |
Fuente: memorandos económicos, diagnósticos sectoriales.
7. Conclusión: de administrar crisis a construir crecimiento
Argentina ha dedicado gran parte de su energía política y técnica a administrar crisis, apagar incendios y discutir las causas de cada emergencia social, económica, financiera o de salud. La meta de duplicar el tamaño de la economía hacia 2035 exige un cambio de foco: pasar del cortoplacismo defensivo a la construcción deliberada de una estrategia de crecimiento. Esa estrategia no necesita prometer milagros, pero sí ofrecer algo que el país no ha tenido en mucho tiempo y empieza mostrarlo: previsibilidad, continuidad y una narrativa común sobre el rumbo.
Las experiencias internacionales demuestran que los países que vuelven creíble su horizonte de crecimiento, aunque partan de condiciones difíciles, pueden transformar radicalmente su posición en el mundo en una década. Argentina dispone de recursos naturales, capital humano y una reforma macroeconómica en curso; lo que falta es coordinar esos elementos en torno a un proyecto con acuerdo que supere la lógica de emergencia permanente. Si en 2035 miramos hacia atrás y vemos que el PBI se ha duplicado, será porque el país decidió dejar de administrar crisis para construir crecimiento, y sostuvo esa decisión más allá de los cambios de gobierno y las coyunturas.
Nota metodológica: los cuadros y gráficos de este documento combinan datos observados (hasta 2025) con proyecciones y escenarios ilustrativos elaborados para esta nota. (INDEC, BCRA, Ministerio de Economía, Banco Mundial, OCDE, CEPAL).
23/07/26
Guillermo H.B. Castaño. Semper Fidelis Consultora
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