Jerusalén – 22 de agosto de 2026 – Total News Agency – TNA – Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sellaron dos nuevos túneles de Hamás en el centro y sur de la Franja de Gaza, con una extensión conjunta superior a los dos kilómetros, mediante una técnica que combina hormigón y materiales de relleno para inutilizar de manera permanente galerías de la organización. La operación se desarrolló al este de la denominada Línea Amarilla, dentro de sectores bajo control militar israelí, y forma parte de una campaña sistemática destinada a desmantelar la infraestructura subterránea que durante años permitió a Hamás mover combatientes y armamento, instalar puestos de mando y preparar ataques contra Israel.
Los trabajos estuvieron a cargo de ingenieros de combate dependientes de la División Gaza. Según informó el Ejército israelí, las dos rutas fueron localizadas durante operaciones de limpieza de infraestructura militar en áreas del centro y el sur del enclave. Las imágenes difundidas por las FDI muestran extensos corredores subterráneos y sectores rellenados con grandes cantidades de material antes de proceder al sellado definitivo.
El empleo de hormigón representa una alternativa a la demolición mediante explosivos. El procedimiento requiere más tiempo, pero reduce riesgos para los equipos de ingeniería y puede resultar menos costoso cuando se trata de galerías extensas, al impedir físicamente la circulación y dificultar que los conductos sean rehabilitados posteriormente. En este caso, fuentes que reprodujeron la información militar israelí señalaron expresamente que las estructuras fueron selladas con hormigón.
La decisión adquiere relevancia por la magnitud de la red subterránea construida durante años por Hamás. Los túneles fueron utilizados no solamente para desplazamientos encubiertos, sino también como depósitos de armas, centros de comando, refugios y posiciones desde las cuales organizar ataques. La infraestructura cobró especial importancia durante la guerra iniciada tras la masacre perpetrada por Hamás en territorio israelí el 7 de octubre de 2023, que dejó alrededor de 1.200 muertos y centenares de personas secuestradas.
La operación conocida esta semana no constituye un episodio aislado. En junio, unidades de ingeniería israelíes terminaron de sellar un complejo subterráneo de aproximadamente 16 kilómetros situado en el sur de Rafah, cerca del Corredor Filadelfia, donde habían permanecido los restos del teniente Hadar Goldin, muerto y secuestrado por Hamás en 2014 y posteriormente recuperado por Israel. Para clausurar aquel sistema fueron necesarios más de 30.000 metros cúbicos de hormigón durante una operación que se extendió durante tres meses.
Ese complejo contenía unas 80 dependencias habitables y, según las FDI, funcionaba como centro de mando y control de Hamás en Rafah. Sus galerías atravesaban sectores ubicados debajo de viviendas, mezquitas, jardines de infantes, clínicas, una escuela y una instalación de la UNRWA, un ejemplo de la profundidad con la que la infraestructura militar subterránea quedó integrada al tejido urbano de Gaza.
Un año antes, en agosto de 2025, el Comando Sur israelí había empleado una metodología semejante para clausurar aproximadamente siete kilómetros de túneles en Beit Hanoun, en el norte del enclave. Aquella operación requirió bombear más de 20.000 metros cúbicos de material de sellado a través de un sistema especialmente construido a lo largo de unos 4,5 kilómetros. Las FDI afirmaron entonces que la técnica permitió inutilizar completamente una de las principales rutas subterráneas utilizadas por el batallón local de Hamás.
La ofensiva contra los túneles continúa incluso dentro del marco del actual acuerdo de alto el fuego. Israel sostiene que sus tropas desplegadas al este de la Línea Amarilla pueden intervenir frente a amenazas inmediatas y destruir infraestructura encontrada en los sectores que mantienen bajo su control. Las FDI indicaron que esa fue precisamente la situación bajo la cual actuaron los ingenieros que clausuraron las dos galerías anunciadas esta semana.
La presión sobre el subsuelo se complementó durante agosto con otras operaciones. El 5 de este mes, paracaidistas israelíes y efectivos de la unidad canina Oketz localizaron en el sur de Gaza un túnel que almacenaba decenas de cohetes; posteriormente, unidades de ingeniería lo demolieron.
La sucesión de operaciones muestra un cambio de escala en la estrategia israelí: ya no se trata únicamente de descubrir entradas o destruir tramos puntuales, sino de localizar corredores completos y convertirlos físicamente en estructuras inutilizables. Para Hamás, reconstruir esas galerías supone volver a excavar kilómetros de terreno, restablecer comunicaciones, ventilación, electricidad, depósitos y accesos clandestinos, mientras las fuerzas israelíes mantienen vigilancia sobre zonas donde la red subterránea ya fue identificada.
Fuentes consultadas: Fuerzas de Defensa de Israel (FDI); The Jerusalem Post; The Times of Israel; comunicados del Comando Sur y de la División Gaza.




