Buenos Aires, 8 de agosto de 2025 – Total News Agency – TNA –-El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, anunció que las exportaciones de petróleo y gas de Argentina superarán ampliamente los US$ 30.000 millones anuales proyectados para 2031, gracias al desarrollo de proyectos de gas natural licuado (GNL) y al aprovechamiento del gas “wet” de Vaca Muerta. Durante su participación en el AmCham Energy Forum 2025, Marín expresó un optimismo contundente, afirmando que su estimación inicial de entre US$ 30.000 y 31.000 millones “se quedó cortísima” debido al valor agregado de los líquidos asociados al gas, como propano, butano, etano y gasolina líquida, que podrían generar más de US$ 5.000 millones adicionales por año.
Marín destacó que YPF está avanzando en dos proyectos clave de GNL junto a las compañías internacionales Eni y Shell, con decisiones finales de inversión (FID) previstas para el primer trimestre de 2026. “En dos años, estaremos exportando 100 millones de metros cúbicos de gas por día, más de la mitad de la producción actual de Argentina”, afirmó, subrayando que este volumen posicionará al país como un actor relevante en el mercado global de GNL. Los proyectos, centrados en el uso de buques de licuefacción flotantes (FLNG), incluyen la incorporación de los barcos “Hilli Episeyo” y “MK II”, operados por el consorcio Southern Energy (SESA), con participación de YPF (25%), Pan American Energy (30%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y Golar LNG (10%). Estos buques, con una capacidad conjunta de 6 millones de toneladas anuales de GNL (equivalentes a 27 millones de metros cúbicos diarios), comenzarán operaciones en 2027 y 2028, respectivamente, con una inversión total que superará los US$ 15.000 millones en 20 años.
El CEO también abordó la reciente desaceleración en Vaca Muerta, donde las etapas de fractura hidráulica cayeron un 30% en los últimos dos meses, con 1.200 despidos reportados. Marín minimizó el impacto, atribuyéndolo a ajustes cíclicos por la baja en los precios internacionales del petróleo, que rondan los US$ 45 por barril. “Es normal, debemos acostumbrarnos a una Argentina normal. Se habla de cinco rigs fuera de operación, pero no es grave”, aseguró, enfatizando que YPF sigue siendo rentable incluso en este escenario. Además, confirmó que la compañía se desprendió de activos convencionales, que generaban pérdidas, para enfocarse en el shale de Vaca Muerta, donde proyecta alcanzar 1 millón de barriles diarios para 2030, con una producción total de 2,1 millones de barriles equivalentes para 2031, posicionando a YPF entre las 20 principales petroleras del mundo.
La estrategia de YPF incluye la construcción de infraestructura clave, como el oleoducto Vaca Muerta Sur, que conectará la cuenca neuquina con el puerto de Punta Colorada, en Río Negro, con una inversión de US$ 1.700 millones ya asegurada. Este proyecto, liderado por YPF junto a socios como Pluspetrol, Vista, Pan American Energy, Pampa Energía, Chevron y Shell, permitirá exportar hasta 500.000 barriles diarios para 2027, generando entre US$ 12.000 y 15.000 millones anuales. Además, se evalúa un gasoducto de 48 pulgadas para transportar hasta 50 millones de metros cúbicos diarios de gas hacia la costa, el mayor de la región, para respaldar los proyectos de GNL con Eni y Shell.
Marín también resaltó la reciente adquisición por US$ 500 millones del 45% de las áreas La Escalonada y Rincón La Ceniza, previamente operadas por TotalEnergies, consolidando el liderazgo de YPF en Vaca Muerta. En el ámbito comercial, la compañía implementará una prueba piloto en 2026 para ofrecer combustibles a precios variables según el horario y la región, con descuentos en la madrugada mediante autodespacho, buscando optimizar costos operativos. “Vamos a ganar a McDonald’s en calidad”, afirmó Marín, destacando mejoras en las estaciones de servicio YPF Full.
A pesar de los desafíos, como la necesidad de US$ 60.000 millones en capital externo según estimaciones del sector, Marín subrayó que Vaca Muerta es competitiva globalmente gracias a su geología única y la eficiencia operativa de YPF. “A YPF no la para nadie”, afirmó, proyectando que la compañía generará un flujo de caja positivo a partir de 2028, permitiendo dividendos para los accionistas. La visión de Marín incluye no solo el crecimiento económico, sino también un impacto social: “No quiero que mi hija ni mi nieto se tengan que ir del país. Esta es una oportunidad histórica para cambiar todo”.
El proyecto “Argentina LNG”, en sus tres fases (Southern Energy, YPF-Shell y YPF-Eni), aspira a exportar hasta 30 millones de toneladas anuales de GNL para 2031, equivalentes a US$ 15.000 millones, sumados a otros US$ 15.000 millones en petróleo, según acuerdos con países como India, China, Japón y Alemania. Con una inversión total estimada en US$ 22.000 millones, que incluye gasoductos y plantas de tratamiento, Argentina se posiciona para transformar su balanza comercial energética, aprovechando la ventana de la transición energética y consolidándose como un proveedor global clave.





