Jerusalén, 16 de abril de 2026-Total News Agency-TNA- Israel redobló este jueves su ofensiva terrestre en el sur del Líbano con el foco puesto en Bint Jbeil, uno de los bastiones más duros de Hezbollah, en una nueva fase de la campaña que busca desmantelar la infraestructura militar de la milicia proiraní, cortar sus líneas logísticas y consolidar una franja de seguridad al norte de la frontera israelí. La operación, según comunicados y reportes difundidos en las últimas horas, incluyó incursiones selectivas de unidades de élite, eliminación de combatientes, hallazgo de depósitos subterráneos y destrucción de posiciones desde donde, de acuerdo con la versión israelí, se preparaban ataques contra tropas y poblaciones del norte de Israel.
La presión se concentró otra vez sobre Bint Jbeil, una localidad que el propio primer ministro Benjamin Netanyahu definió esta semana como un bastión central de Hezbollah en el sur libanés. Allí, fuerzas especiales como Egoz y Maglan, bajo el paraguas operativo de la División 98, realizaron incursiones sobre zonas utilizadas por la organización terrorista, incautaron armamento y avanzaron sobre infraestructura de combate que, según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), estaba incrustada en áreas civiles. El mensaje de Jerusalén es cada vez más nítido: no habrá pausa operativa en el frente libanés mientras Hezbollah conserve capacidad para golpear desde el sur.
En ese marco, uno de los movimientos más fuertes fue la destrucción de un puente clave en el sur del Líbano, un paso estratégico sobre el río Litani que, según fuentes de seguridad libanesas, era el último enlace funcional entre gran parte del sur del país y el resto del territorio. Para Israel, cortar esa conexión significa asfixiar la movilidad táctica de Hezbollah, restringir el traslado de armas y dificultar el reabastecimiento de células armadas en plena zona de operaciones. Para el gobierno libanés y para organizaciones internacionales, en cambio, se trata de un golpe que agrava aún más el aislamiento del sur, con consecuencias humanitarias y logísticas de magnitud.
El frente terrestre viene acompañado, además, de un esfuerzo sistemático por vaciar de capacidad militar a la milicia respaldada por Irán. En las últimas jornadas, voceros israelíes afirmaron haber localizado y destruido depósitos subterráneos, posiciones de observación, arsenales y otras instalaciones utilizadas por Hezbollah. La lógica operacional que




