Buenos Aires-27 de Abril de 2026-Total News Agency-TNA- El Banco Central de la República Argentina (BCRA) avanzó con una de las sanciones más duras de los últimos años contra una casa de cambios vinculada a circuitos financieros bajo sospecha: multó por más de $18.000 millones a ARS Cambios, inhabilitó a sus responsables y le quitó el permiso para operar, tras comprobar maniobras con dólares oficiales destinadas a alimentar el mercado paralelo durante el cepo cambiario.
La decisión del directorio del BCRA, apoyada en una investigación de la Superintendencia de Entidades Financieras, apuntó directamente contra la firma controlada por Ariel Vallejo, vinculada a la financiera Sur Finanzas, señalada en ámbitos judiciales por presunto lavado de activos y asociada políticamente al entorno del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia.
El organismo monetario dio por acreditado que la entidad operó al menos US$ 25 millones en 2023 con dólar oficial en plena vigencia del cepo, en una operatoria que, según el sumario, no respondía a demanda genuina de clientes, sino a un circuito de intermediación entre casas de cambio destinado a aprovechar la brecha cambiaria.
La sanción incluyó una multa de $5.400 millones para Ariel Vallejo y de $7.200 millones para Graciela Vallejo, accionista de la firma, además de la inhabilitación para operar en el sistema financiero por cinco y seis años, respectivamente. La medida también prohíbe a los sancionados desempeñarse en roles clave dentro de entidades financieras, fintech o cualquier estructura de intermediación crediticia.
El informe del BCRA es contundente: el 99,1% de las operaciones con dólares oficiales realizadas por ARS Cambios tuvo como destino otras casas de cambio —entre ellas Cambio Posadas, Fenus, Lagriet, Dibehim Gestiones San Miguel, Areco Cambios, Dos Arroyos y Cambio Bacarat—, muchas de las cuales también están bajo la lupa por irregularidades.
Para la autoridad monetaria, ese esquema configuró un mecanismo de “pase de manos” sin justificación económica real, donde las divisas adquiridas al tipo de cambio oficial terminaban alimentando el mercado informal. El objetivo: capturar la diferencia entre el dólar regulado y el paralelo, que en ese período promedió una brecha del 102%.
El resultado económico de la maniobra es tan impactante como el mecanismo: el BCRA estimó una ganancia potencial de US$ 25,8 millones solo en las operaciones investigadas, en un contexto donde las reservas eran administradas con extrema restricción y cada dólar tenía valor estratégico.
El caso se inscribe dentro de una investigación más amplia sobre maniobras con el dólar oficial durante los años de mayor presión cambiaria. Desde el propio Gobierno estiman que este circuito —conocido internamente como “la escalerita”— podría haber movilizado entre US$ 1.400 y US$ 1.500 millones, con una pérdida de trazabilidad cercana al 84%.
El funcionamiento del esquema era sistemático: bancos vendían dólares a precio oficial a casas de cambio, estas los revendían a otras entidades, repitiendo el circuito varias veces hasta que, en algún punto, las divisas eran retiradas en efectivo, borrando el rastro y desviándolas hacia el mercado paralelo.
En los últimos meses, el BCRA ya había sancionado a otras firmas como Stema Cambios, Mega Latina, Gallo Cambios y Concordia, pero el caso de ARS Cambios se destaca por el volumen de operaciones, la estructura detectada y las vinculaciones políticas que emergen alrededor de la investigación.
El golpe del Banco Central busca enviar una señal clara: no habrá margen para intermediaciones opacas en el sistema cambiario. Pero también deja al descubierto una realidad incómoda: durante el período de cepo, funcionaron circuitos paralelos sofisticados que drenaron divisas en un momento crítico para la economía argentina.
La sanción contra ARS Cambios no cierra la historia. Es, en todo caso, un capítulo dentro de una investigación más amplia que podría seguir escalando en la Justicia y en el plano político. Porque detrás de cada dólar que se desviaba del circuito oficial, no solo había una ganancia privada: había un sistema que funcionaba al margen del control estatal.





