Por Guillermo Tiscornia
El reciente articulo del periodista Gabriel Di Nicola del 12 del corriente (“La mafia de los contenedores”. “ Declaraban que importaban carbonato de calcio, pero contrabandeaban ropa”) trae a la memoria
La relativa similitud en cuanto a la modalidad comisiva de dicha presunta maniobra elusiva del control aduanero permite evocar el recordado caso “Aduana Paralela” el cual tuvo lugar a partir del año 1996; idem respecto del caso que tuvo como protagonista al Contador Juan C. Delconte durante la gestión gubernamental alfonsinista.
Bajo el control jurisdiccional del señor Fiscal General doctor Raúl O. Plee se desarrolló aquella recordada investigación la cual arrojó como dato objetivo la fuga hacia el circuito clandestino del contrabando de casi 3.600 destinaciones aduaneras de tránsito conforme surgió de una rigurosa tarea de auditoría que el mismo Fiscal General llevó a cabo sobre el sistema informático María que las autoridades oficiales de la época diseñaron como mecanismo de control sobre el universo del comercio exterior.
“Inconcebible cantidad de importaciones clandestinas verificadas”, “estado de descalabro del sistema de control aduanero” fueron una de las tantas observaciones efectuadas por el Tribunal de Alzada al momento de haberse confirmado el auto de procesamiento respecto del entonces Director de la Aduana -Licenciado Gustavo A. Parino– ( Sala A, Cámara Penal Económico, 31/12/96).
Ese mismo estado de descalabro respecto del servicio aduanero fue corroborado por la Auditoría General de la Nación ( a cargo del doctor Enrique Paixao), por la Sindicatura General de la Nación, sumado a las conclusiones convergentes de la Comisión Bicameral Especial conformado en aquellos años en el Parlamento argentino y que fue presidida por el chubutense Mario Das Neves.
Eso si, la sistemática metodología de amedrentamiento desarrollada por el doctor Domingo F. Cavallo sobre los magistrados a cargo del caso en todas las instancias derivó al fines del año 1999 en la extensión de un virtual certificado de impunidad en favor del mismo Gustavo A. Parino por parte del Tribunal Oral en lo Penal Económico nª 1, muy a pesar de la contundente acusación formulada respecto del mismo Parino por la señora Fiscal de Juicio Oral doctora Marta I. Benavente.
“ Yo no amenazo, solo digo que si Parino va preso el que va a tener un juicio político será el juez Tiscornia” ( Domingo F. Cavallo, Revista Noticias, 30/11/96); “¿ Holá?. “¿Anzorreguy?”. “Habla Domingo Cavallo”. “ Decile a Menm que si el lunes la Cámara Penal Económico no libera a Parino salgo a hablar y volteo al gobierno”. ( Julio Blanck, Clarín, 26/12/96).
Pero ello no fue todo. (“Aduana. Condenan a 10 años de prisión al ex Director Juan C. Delconte”; La Nación, 8/07/98). (“ este es un fallo oportunista, el juez Tiscornia busca blanquear su imagen y así esquivar el juicio político”, ( Guillermo Francos –AR– y Melchor Cruchaga).
La misma historia de ayer, de hoy y de siempre. Recurrentes esquemas de corrupción estructural históricamente enquistados en el servicio aduanero.



