Barcelona – 14 Junio 2026 – Total News Agency – TNA-. Franco Colapinto volvió a meterse en zona de puntos en la Fórmula 1 y cerró una jornada positiva para el automovilismo argentino: terminó 8° en el Gran Premio de Barcelona-Cataluña, sumó 4 unidades para el campeonato y confirmó su regularidad en una temporada en la que empieza a consolidarse dentro de Alpine. La victoria quedó en manos de Lewis Hamilton, que logró su primer triunfo con Ferrari y alcanzó la victoria número 106 de su extraordinaria carrera.
El británico, siete veces campeón del mundo, volvió a la cima después de una larga espera y lo hizo con el color que siempre soñó defender. A los 41 años, Hamilton se impuso en el circuito de Montmeló y cortó una sequía que se extendía desde Bélgica 2024, cuando todavía corría para Mercedes. Su triunfo también significó su primera victoria con la escudería italiana, un golpe anímico enorme para el equipo de Maranello.
“Miré siempre a Ferrari por TV y soñaba ganar con este auto. Ojalá que sea el primero de muchos triunfos”, dijo Hamilton, visiblemente emocionado tras la bandera a cuadros. El británico agradeció especialmente a Frederic Vasseur, jefe de la escudería, por haber confiado en él y por darle la posibilidad de cumplir un viejo deseo deportivo.
La carrera terminó con Hamilton en lo más alto, seguido por George Russell, de Mercedes, y Lando Norris, de McLaren, en un podio completamente británico. Detrás se ubicaron Max Verstappen, Oscar Piastri e Isack Hadjar. Luego llegaron los dos Alpine: Pierre Gasly, séptimo, y Colapinto, octavo.
Para el argentino, el resultado tuvo un valor especial. Había largado desde la 13ª posición y venía de una clasificación complicada, en la que se mostró muy crítico con el comportamiento de su auto. “Un desastre”, había dicho tras el sábado, en referencia al rendimiento del monoplaza. Sin embargo, en carrera logró administrar neumáticos, evitar errores graves y aprovechar los abandonos en una prueba marcada por el calor, las estrategias cruzadas y una pista exigente.
Colapinto completó las 66 vueltas con una vuelta perdida respecto del ganador, pero dentro de los diez primeros. Con el octavo puesto sumó 4 puntos y llegó a 19 unidades en la temporada, lo que lo deja en el 11° puesto del campeonato de pilotos. Es la cuarta vez en el año que consigue puntuar: ya lo había hecho en China, donde fue 10°; en Miami, con un 7° puesto; y en Canadá, donde terminó 6°.
El crecimiento del piloto nacido en Pilar se sostiene carrera tras carrera. En su segundo año dentro de la máxima categoría, y ahora con un asiento estable en Alpine, Colapinto empieza a mostrar una virtud central para sobrevivir en la Fórmula 1: sumar cuando el auto lo permite y mantenerse lejos de los errores cuando el contexto se vuelve adverso.
La competencia en Barcelona fue caótica por momentos. Fernando Alonso, Alex Albon, Nico Hulkenberg, Valtteri Bottas y Lance Stroll quedaron fuera de carrera. Más tarde se produjeron dos abandonos decisivos: Kimi Antonelli, líder del campeonato, y Charles Leclerc, compañero de Hamilton en Ferrari. Esos incidentes provocaron la neutralización de la carrera y terminaron de alterar el orden de los últimos giros.
Antonelli, que venía dominando buena parte del inicio de temporada con Mercedes, sufrió un problema técnico cuando peleaba posiciones de privilegio. Su abandono fue clave para el campeonato, porque Hamilton recortó distancia en la tabla y relanzó sus aspiraciones. El joven italiano llegaba como líder con cinco triunfos previos, pero Barcelona mostró que la pelea por el título puede abrirse.
Hamilton construyó su victoria con ritmo, estrategia y experiencia. Ferrari apostó por una planificación agresiva de paradas, administró mejor los momentos de neutralización y le permitió al británico quedar en posición de control en el tramo decisivo. Cuando la carrera volvió a velocidad plena, el auto número 44 ya tenía margen suficiente para sostener la punta.
También hubo tensión dentro de Alpine. En un tramo de la carrera, el equipo le pidió a Colapinto que dejara pasar a Gasly, quien finalmente terminó séptimo. El argentino cuestionó por radio algunas instrucciones, pero mantuvo la concentración y aseguró un resultado valioso para la escudería francesa, que necesitaba sumar fuerte en la zona media del campeonato.
El calor fue otro factor determinante. La temperatura del asfalto alcanzó los 51 grados, una condición que castigó neumáticos y obligó a los equipos a recalcular estrategias entre compuestos blandos, medios y duros. En ese escenario, los pilotos que pudieron conservar ritmo sin destruir las cubiertas encontraron ventaja en la segunda mitad de la carrera.
Para Ferrari, el triunfo de Hamilton tiene peso deportivo y simbólico. No sólo corta una racha adversa, sino que devuelve al equipo italiano al centro de la conversación por la victoria. Después de una adaptación compleja del británico a Maranello, Barcelona puede funcionar como punto de inflexión.
Para Colapinto, en tanto, el octavo puesto confirma que su temporada ya no depende de apariciones aisladas. El argentino volvió a sumar, igualó un fin de semana que parecía cuesta arriba y dejó otra señal alentadora para Alpine. En una Fórmula 1 cada vez más pareja, terminar en zona de puntos cuatro veces en siete fechas no es un dato menor.
Barcelona dejó dos postales fuertes: Hamilton celebrando con los tifosi el sueño cumplido de ganar vestido de rojo, y Colapinto consolidando su lugar en la elite con otra carrera inteligente. Uno escribió una nueva página de leyenda; el otro sigue construyendo, punto a punto, su propio camino argentino en la Fórmula 1.





