Por Lígia Pinto de Almeida
Diplomática y presidenta de Beit Rem-Kabod
El avance tecnológico y el crecimiento de los activos digitales trajeron consigo una promesa de democratización financiera. Sin embargo, en las sombras de la innovación operan redes transnacionales que utilizan la tecnología con fines ilícitos, mediante fachadas institucionales y herramientas automatizadas destinadas a perjudicar a ciudadanos de buena fe.
El caso de la denominada Fundación Edivaldo Simão y su compleja red de emisión y venta de presuntas criptomonedas constituye un ejemplo paradigmático de la forma en que se modernizó la criminalidad económica. Esta realidad exige una respuesta firme, coordinada e informada por parte de los líderes mundiales y de las autoridades encargadas de la supervisión financiera.
Como defensora de la integridad de las instituciones, considero que el verdadero desafío no reside en la tecnología en sí misma, sino en la impunidad de quienes la manipulan.
Informes e investigaciones atribuidos a Interpol, Europol, la Policía Judicial de Portugal —a través de su Unidad Nacional de Lucha contra el Ciberdelito y la Criminalidad Tecnológica (UNC3T)— y el Sistema de Informaciones de la República Portuguesa (SIRP) trazan un diagnóstico claro: los denominados bots, es decir, programas automatizados, se convirtieron en herramientas utilizadas para la manipulación masiva de mercados y para simular legitimidad institucional.
Ante las evidencias reunidas por prestigiosas agencias de seguridad e inteligencia, resulta imperativo confrontar a los responsables de estas estructuras.
No sobre la base de suposiciones, sino mediante un escrutinio técnico, jurídico y diplomático riguroso.
A continuación, formalizo las siete preguntas fundamentales que los responsables de este presunto esquema deberían responder ante la sociedad y las autoridades competentes.
1. El encuadre legal de la Fundación Edivaldo Simão
La Fundación Edivaldo Simão se presenta públicamente bajo una apariencia de filantropía o desarrollo social. Sin embargo, el espacio europeo se rige por la primacía de la ley.
¿Cuál es el encuadre jurídico y el registro oficial de esta fundación en Portugal o en la Unión Europea que la autoriza a emitir, promover o comercializar activos digitales?
La ausencia de esa inscripción podría constituir un indicio inmediato de fraude financiero, de acuerdo con los criterios de la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios de Portugal (CMVM) y de la Policía Judicial.
2. El volumen falso de mercado o “wash trading”
Los análisis forenses de las cadenas de bloques demostrarían que la supuesta atracción y liquidez de los tokens emitidos por esta organización constituyen una ficción matemática.
¿Cómo justifica el creador del esquema que el volumen de transacciones de sus criptomonedas dependa directamente de redes de bots programadas para comprar y vender el mismo activo entre sí en cuestión de milisegundos?
Esa operatoria podría configurar la práctica ilícita conocida como wash trading, utilizada para engañar a inversores reales mediante la simulación de actividad, demanda y liquidez.
3. La captación ilícita mediante redes sociales y “spam bots”
La ingeniería social utilizada para atraer a las víctimas se basa presuntamente en la automatización masiva.
Datos atribuidos al SIRP y a organismos policiales especializados en ciberdelitos señalan la existencia de una coordinación sistemática de cuentas falsas.
Si el señor Edivaldo Simão es el arquitecto de esta estructura, ¿quién financió y programó la infraestructura de bots de correo basura y suplantación de identidad utilizada en plataformas como Telegram, WhatsApp y X para acosar a ciudadanos y dirigirlos hacia sus plataformas bajo el nombre de la fundación?
4. El destino de los fondos y la trazabilidad financiera
La idea de que el ecosistema de las criptomonedas garantiza un anonimato absoluto a los delincuentes es un mito superado.
El rastro digital permanece y las herramientas internacionales de seguimiento financiero son cada vez más eficaces.
¿Puede indicar formalmente en qué billeteras de custodia y en qué plataformas de intercambio reguladas se encuentran depositados los fondos en euros y bitcoins recibidos de los inversores?
¿O confirma que esos recursos fueron dispersados intencionalmente mediante mixers o mezcladores de criptomonedas para ocultar su origen ante Interpol y Europol?
5. La mecánica de manipulación de precios: “pump and dump”
El gráfico de valorización de los activos asociados con la presunta falsa fundación presenta el comportamiento clásico de los esquemas de depredación financiera digital.
¿Cómo puede la fundación responder ante la evidencia de haber operado presuntamente mediante un algoritmo de pump and dump?
En esta clase de maniobras, órdenes automatizadas inflan artificialmente el precio para generar entre los ciudadanos el temor a perder una oportunidad de inversión —conocido como FOMO—, seguido de una venta masiva que provoca el enriquecimiento ilícito de los creadores y la ruina de las víctimas.
6. La infraestructura tecnológica y la evasión de jurisdicciones
La elección del lugar de alojamiento de los sistemas informáticos y servidores que controlan los bots rara vez responde a una simple decisión técnica. En muchos casos, constituye una opción geopolítica destinada a escapar de la acción de la Justicia.
Si la fundación opera legalmente y de buena fe, ¿cómo justifica que sus servidores y sistemas automatizados estén alojados en jurisdicciones opacas que se niegan a cooperar con Interpol y con la Justicia europea?
7. El lavado de activos y el cumplimiento de las normas AML/KYC
El sistema financiero mundial exige verificar la identidad de quienes realizan transacciones como medida de protección contra el financiamiento del terrorismo, el lavado de activos y la criminalidad organizada.
¿Dónde se encuentran archivados los registros de cumplimiento normativo de la fundación?
¿Cómo explica que su plataforma permita recibir fondos de manera automatizada sin realizar ninguna verificación de identidad o procedimiento KYC, en presunta violación de las directivas europeas contra el lavado de activos?
La respuesta de la diplomacia y de la Justicia
La era digital no puede transformarse en una era de impunidad.
La lucha contra fraudes complejos, como el presuntamente perpetrado en nombre de la falsa Fundación Edivaldo Simão, requiere algo más que una respuesta policial posterior a los hechos. Exige la valentía de desenmascarar el relato tecnológico que los delincuentes utilizan como escudo.
La cooperación internacional entre la Policía Judicial de Portugal, Europol e Interpol ha demostrado que las redes de bots pueden ser desarticuladas y que los activos vinculados con actividades ilícitas pueden ser identificados y congelados.
Nuestra misión, como líderes institucionales y ciudadanos conscientes, es garantizar que la luz del escrutinio legal y de la verdad alcance estos esquemas, protegiendo los ahorros de las familias y la propia integridad del sistema financiero mundial.
La tecnología debe estar al servicio del desarrollo humano, nunca de la arquitectura del engaño.





