Buenos Aires – 18 Julio 2026 – Total News Agency – TNA-. Una familia del barrio porteño de Colegiales busca desde hace dos días a “Piti”, una boa de más de tres metros de largo que desapareció de la terraza de una vivienda y cuyo paradero mantiene en alerta a los vecinos de la zona comprendida entre las calles Céspedes y Zapiola.
El reptil fue visto por última vez el jueves, alrededor de las 16, cuando se encontraba en el sector exterior de la casa donde vivía desde hacía varios años. Sus propietarios explicaron que el animal acostumbraba permanecer en la terraza y tomar sol, por lo que inicialmente estimaron que no habría logrado alejarse demasiado.
La familia difundió carteles y mensajes a través de redes sociales para solicitar la colaboración de los vecinos y evitar que alguna persona intente lastimarla.
“Responde a su nombre, a pesar de ser un reptil”, indicaron los dueños, quienes describieron a la boa como un ejemplar dócil, acostumbrado a la presencia de personas y conocido por algunos habitantes de la cuadra.
“Piti” mide más de tres metros y presenta una combinación de tonos marrones, dorados y verdosos. La familia aseguró que la tiene desde hace muchos años, cuando el animal medía aproximadamente dos metros, y que contaba con un terrario y condiciones especialmente preparadas dentro del domicilio.
Los propietarios también explicaron que durante las últimas semanas la habían notado “decaída y apática”, circunstancia que aumentó la preocupación por su estado de salud después de permanecer dos noches a la intemperie.
Recomiendan no intentar capturarla
Aunque las boas no poseen veneno, se trata de serpientes constrictoras y un ejemplar de semejante tamaño debe ser manipulado exclusivamente por personal capacitado.
La información oficial sanitaria argentina clasifica a las boas dentro del grupo de serpientes no venenosas que reducen a sus presas mediante constricción. Entre las especies presentes en el país se encuentran la Boa constrictor occidentalis, conocida como boa de las vizcacheras o lampalagua, la curiyú y la boa arcoíris. No fue informada oficialmente la especie exacta a la que pertenece “Piti”.
Que el animal haya sido criado durante años en una vivienda y sea presentado como dócil no elimina completamente el riesgo. Una boa puede reaccionar defensivamente si se siente cercada, atrapada, manipulada por desconocidos o amenazada por perros y gatos.
Por ese motivo, ante un eventual avistamiento, la recomendación es mantener distancia, retirar a niños y mascotas, no intentar agarrarla ni golpearla y comunicarse inmediatamente con los servicios de emergencia.
El Centro de Rescate de Fauna Silvestre de la Ciudad de Buenos Aires indica que, cuando una persona encuentra un animal silvestre en situación de riesgo dentro de la Capital Federal, debe comunicarse con el número 103 de Defensa Civil. El servicio funciona durante las 24 horas y puede coordinar la intervención de personal especializado.
La búsqueda en terrazas, árboles y rincones cálidos
La búsqueda se concentra alrededor de la vivienda y en construcciones vecinas, especialmente en terrazas, patios, balcones, árboles, depósitos, huecos, desagües y espacios protegidos.
Las serpientes son animales ectotermos, es decir que dependen de fuentes externas para regular su temperatura. En jornadas frías pueden buscar lugares cerrados, secos o que conserven calor, como salas de máquinas, techos, motores, cañerías, montones de materiales o sectores expuestos al sol.
Los dueños consideran que la boa podría haberse refugiado en algún punto cercano, ya que su desplazamiento por una zona densamente urbanizada estaría condicionado por medianeras, terrazas y edificios.
También pidieron revisar cámaras de seguridad domiciliarias para establecer si el ejemplar descendió hacia la calle, cruzó a otra propiedad o permaneció oculto en una construcción lindera.
En el aviso distribuido entre los vecinos, la familia señaló que la boa está castrada. Explicaron que incluyeron esa precisión para evitar rumores sobre una eventual reproducción del animal en alcantarillas o espacios públicos.
Dudas sobre la tenencia y procedencia
La desaparición también abrió interrogantes acerca de la documentación y las condiciones legales para mantener una serpiente de ese porte en una vivienda de la Ciudad.
La Ley Nacional 22.421 de Conservación de la Fauna establece controles sobre la posesión, comercio, traslado y procedencia de animales silvestres. En el caso de especies protegidas, los responsables deben poder acreditar su origen legal y los permisos correspondientes.
La normativa argentina restringe especialmente el comercio y traslado de algunas especies de boas autóctonas. Una resolución nacional prohíbe la exportación, el tráfico interprovincial y la comercialización en jurisdicción federal de ejemplares vivos de Boa constrictor occidentalis y otras especies protegidas, salvo las excepciones y autorizaciones previstas por la autoridad competente.
En antecedentes registrados en la Ciudad, el Ministerio de Ambiente decomisó una boa de una veterinaria porteña hasta que pudiera acreditarse el origen legal del animal. En ese procedimiento intervinieron autoridades ambientales y el área de delitos ambientales de la Policía Federal Argentina.
Hasta el momento no se informó públicamente si la familia posee certificados de origen, permisos de tenencia o documentación veterinaria de “Piti”. Tampoco se confirmó que exista una infracción. La situación legal dependerá de la especie, su procedencia y las constancias disponibles.
Preocupación entre los vecinos
La noticia provocó inquietud en Colegiales, especialmente entre familias con niños pequeños y propietarios de mascotas. Sin embargo, especialistas en fauna recomiendan evitar reacciones de pánico o intentos de exterminio.
Las boas no suelen buscar activamente el contacto con seres humanos y, al encontrarse en un ambiente desconocido, es probable que intenten permanecer escondidas. El principal riesgo podría surgir de una captura improvisada o del enfrentamiento con otro animal.
Los propietarios insistieron en que la serpiente no es agresiva y pidieron que cualquier persona que la encuentre preserve el lugar sin acercarse hasta la llegada de personal especializado.
La desaparición de “Piti” vuelve a poner en discusión la tenencia de animales silvestres o exóticos en viviendas particulares, especialmente cuando se trata de ejemplares de gran tamaño capaces de escapar y desplazarse por propiedades vecinas.
Mientras continúa la búsqueda entre terrazas y patios de Colegiales, la recomendación oficial es clara: no intentar capturarla, mantener una distancia prudente y comunicarse con el 103 para que intervengan los equipos de emergencia y rescate de fauna.





