Lima – 19 Julio 2026 – Total News Agency – TNA – Al menos seis personas murieron, 32 resultaron heridas y más de 300 quedaron damnificadas por el sismo de magnitud 5,1 que sacudió la noche del sábado la región central de Junín, donde decenas de viviendas construidas con adobe y quincha colapsaron o sufrieron daños estructurales.
El movimiento telúrico se produjo a las 21:24:34, hora local, y tuvo su epicentro siete kilómetros al sur de la ciudad de Chupaca, en el distrito de Chongos Bajo, a una profundidad de 24 kilómetros. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) le asignó una intensidad de entre IV y V en Chupaca. Diecisiete minutos después se registró una réplica de magnitud 3,7, localizada 14 kilómetros al sudoeste de esa localidad.
La zona más golpeada fue el centro poblado de Pumpunya, perteneciente a Chongos Bajo, donde se produjeron las seis muertes y varias personas quedaron atrapadas temporalmente entre los escombros. Entre las víctimas fatales identificadas preliminarmente figuran personas de 18, 68, 72 y 73 años.
El presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo, confirmó el balance actualizado de seis fallecidos y 32 heridos. También informó que al menos 48 viviendas quedaron completamente destruidas y más de 250 sufrieron distintos niveles de afectación, aunque las autoridades advirtieron que las cifras podrían modificarse conforme avancen las inspecciones en comunidades rurales de difícil acceso.
El primer reporte del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci) había consignado cinco muertos, 21 heridos y más de 300 damnificados. El aumento posterior refleja el carácter provisional de la evaluación realizada durante las primeras horas, cuando brigadas de rescate todavía recorrían las viviendas colapsadas y buscaban posibles víctimas.
El adobe multiplicó el impacto
Aunque una magnitud de 5,1 suele considerarse moderada, la reducida profundidad del epicentro y la vulnerabilidad de las construcciones rurales multiplicaron sus consecuencias.
El jefe del Indeci, Luis Enrique Vásquez Guerrero, explicó que numerosas casas de las localidades afectadas fueron levantadas con adobe, quincha y materiales sin refuerzo antisísmico. Estas edificaciones soportan mal los movimientos superficiales, especialmente cuando presentan humedad, antigüedad o falta de mantenimiento.
Las autoridades desplegaron efectivos de la Policía Nacional del Perú, el Cuerpo General de Bomberos Voluntarios, personal sanitario, brigadistas del Indeci y unidades de intervención rápida del Ejército peruano.
La Dirección Regional de Salud movilizó dos ambulancias del Servicio de Atención Móvil de Urgencia (SAMU), un puesto médico avanzado, diez brigadistas y equipos técnicos. Los heridos fueron derivados principalmente al Hospital Nacional Daniel Alcides Carrión y a otros establecimientos de Huancayo.
También se detectaron fisuras en el área de cuidados intensivos pediátricos del Hospital Regional Materno Infantil El Carmen y daños en el Hospital Daniel Alcides Carrión. Al menos tres centros de salud y varios establecimientos educativos fueron incluidos en las evaluaciones estructurales.
Más de 300 personas soportan el frío en refugios
Cerca de 300 damnificados fueron concentrados en la plaza principal y en un complejo deportivo de Pumpunya, donde recibieron carpas, frazadas, alimentos y otros bienes de ayuda humanitaria.
La emergencia se agravó debido a que Junín atraviesa la temporada de heladas. Durante las noches, las temperaturas descienden con fuerza en las zonas altas de la región, lo que obliga a acelerar la entrega de abrigo, colchones y refugios adecuados para niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes.
Vásquez indicó que más de 200 familias requirieron asistencia inmediata y que los gobiernos nacional, regional y municipal mantenían abiertas las evaluaciones para establecer cuántas viviendas podrán ser recuperadas y cuántas deberán demolerse.
El Gobierno analizaba declarar el estado de emergencia en los distritos más afectados para agilizar la transferencia de recursos, la reconstrucción de viviendas y la contratación de bienes y servicios.
Cortes eléctricos y daños al patrimonio histórico
El sismo provocó interrupciones del suministro eléctrico en sectores de Sapallanga, Chilca, Chongos Bajo, Cullhuas, Acostambo, Pazos y Huaribamba, además de localidades cercanas.
La empresa Electrocentro inició tareas para restablecer progresivamente el servicio. En cambio, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones señaló que no se habían detectado daños importantes en las rutas nacionales PE-3SZ y PE-24, ni interrupciones generalizadas en los servicios de telefonía e internet.
El terremoto también produjo el colapso parcial del templo histórico Santiago Apóstol, conocido oficialmente como la Iglesia y Restos del Antiguo Convento de Santiago de León, en Chongos Bajo.
La estructura, considerada patrimonio histórico, sufrió el derrumbe del denominado Cani Cruz y daños en parte de su techo y su torre. Técnicos del Ministerio de Cultura fueron enviados para determinar si existe riesgo de nuevos desprendimientos y evaluar las posibilidades de recuperación del edificio.
Mientras continúan las labores de búsqueda, atención sanitaria y relevamiento de daños, las autoridades pidieron a la población no regresar a inmuebles con paredes fisuradas, mantenerse alejada de construcciones antiguas y permanecer atenta ante posibles réplicas.
La tragedia volvió a mostrar que el riesgo sísmico peruano no depende solamente de la magnitud de los movimientos, sino también de la precariedad de miles de viviendas rurales, la falta de refuerzos estructurales y la limitada capacidad de respuesta de poblaciones dispersas en zonas montañosas.





