Buenos Aires – 17 Agosto 2026 – Total News Agency – TNA | El presidente Javier Milei encabezó este lunes el homenaje por el 176° aniversario de la muerte del general José de San Martín y convirtió el legado del Libertador en el eje de un discurso político en defensa de la libertad, el orden y el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas (FFAA) y las Fuerzas de Seguridad (FFSS). Ante el monumento ecuestre de Plaza San Martín, en Retiro, aseguró que la Argentina no tiene “un pasado al que regresar”, habló de nuevos “enemigos internos y externos” y sostuvo que el país debe continuar el camino trazado por quien definió como uno de sus “padres fundadores”.
La ceremonia marcó además la reaparición pública de Milei después de nueve días con actividad limitada principalmente a reuniones y contactos desde la residencia presidencial de Olivos, luego de regresar de sus recientes viajes internacionales. Antes de pronunciar su discurso, el Presidente depositó una ofrenda floral al pie del monumento al Libertador.
“Tenemos que tener a la libertad como mandato entre ceja y ceja y seguir el camino de nuestro padre fundador”, afirmó Milei, quien recuperó durante su mensaje la conocida sentencia sanmartiniana “Seamos libres, que lo demás no importa nada”, utilizada como hilo conductor para vincular las guerras de la independencia con la concepción política que impulsa su administración.
El mandatario destacó la dimensión continental de San Martín, cuya campaña militar no se limitó al territorio de las actuales provincias argentinas. Después de organizar el Regimiento de Granaderos a Caballo, combatir en San Lorenzo, asumir responsabilidades en el Ejército del Norte y formar posteriormente el Ejército de los Andes, el general atravesó la cordillera en 1817, obtuvo victorias decisivas en Chile y continuó por el Pacífico hasta Perú, donde proclamó la independencia en 1821.
Para Milei, esa historia representa una combinación de sacrificio, determinación y voluntad política. “La grandeza de San Martín se vio en haber tomado las armas y liberar a medio continente”, señaló durante la ceremonia, al considerar que la gesta sanmartiniana continúa siendo una fuente de inspiración para el Gobierno.
El discurso ingresó después de lleno en la actualidad política. El Presidente sostuvo que “hoy la libertad se enfrenta a un nuevo conjunto de enemigos, tanto internos como externos” y afirmó que quienes buscan someter a una sociedad comienzan atacando sus ideas, creencias y valores. En ese contexto aseguró que existen sectores que pretenden invertir categorías morales hasta presentar “el pecado” como justicia y justificar el robo.
Una parte importante del mensaje estuvo destinada a las fuerzas militares y policiales. Milei afirmó que durante demasiado tiempo el instrumento militar argentino fue “demonizado y desfinanciado” y sostuvo que el país necesita Fuerzas Armadas capacitadas y equipadas para responder a amenazas externas. También reclamó policías entrenados y provistos de los recursos necesarios para enfrentar el delito.
“Un pueblo libre también requiere de fuerzas de seguridad capacitadas y provistas de las herramientas necesarias para proteger lo más preciado que tenemos”, afirmó el mandatario, quien añadió que quienes eligen el camino criminal deben ser sometidos mediante la fuerza legítima del Estado. La reivindicación de las fuerzas ocupó uno de los segmentos centrales del discurso presidencial.
La referencia cobra relevancia histórica en un homenaje a San Martín, militar profesional que había desarrollado una extensa carrera en el Ejército español antes de regresar al Río de la Plata en 1812. Había combatido en Europa y África, participado de la resistencia española contra las tropas napoleónicas y alcanzado el grado de teniente coronel antes de poner su experiencia al servicio de la revolución americana.
Milei proyectó también la figura sanmartiniana sobre su programa económico y político. Aseguró que el modelo anterior empobreció a una parte importante de la población mientras una minoría se beneficiaba y afirmó que su administración pretende avanzar hacia una Argentina caracterizada por “libertad, crecimiento, orden y prosperidad”.
“Vamos a dar la batalla por la libertad allá donde sea necesario, sin importar el costo”, sostuvo, antes de señalar que todavía quedan “fronteras por cruzar” para conseguir el objetivo que repite desde el comienzo de su gestión: convertir a la Argentina en el país “más libre del mundo”.
El Presidente utilizó además la conmemoración para diferenciar su proyecto del pasado político reciente. “No tenemos un pasado al que regresar porque ya sabemos a dónde nos conduce”, expresó, y sostuvo que una voluntad firme y una dirección clara obligan a continuar adelante aun frente a la resistencia política.
La elección de San Martín como referencia adquiere una simbología particular porque el Libertador mantuvo durante toda su trayectoria una relación compleja con el poder político. Organizó fuerzas militares profesionales, diseñó una estrategia continental, desarrolló una sofisticada estructura de inteligencia conocida como la “guerra de zapa” y finalmente se negó a utilizar al Ejército de los Andes para intervenir en las guerras civiles rioplatenses.
El homenaje de este lunes se realizó en la misma plaza porteña que alberga desde 1862 uno de los monumentos más emblemáticos dedicados al Libertador y donde tradicionalmente se desarrollan actos militares y ceremonias de Estado. En 2025, el homenaje presidencial se había realizado en el Salón Héroes de Malvinas de la Casa Rosada, junto con integrantes del Regimiento de Granaderos a Caballo.
Milei cerró su discurso pidiendo preservar “en todos los frentes” aquello que definió como el principal legado sanmartiniano: una patria libre y un pueblo con posibilidades de crecimiento. El mandatario finalizó con vivas al general José de San Martín y a la Argentina, antes de repetir la consigna con la que habitualmente concluye sus intervenciones públicas: “¡Viva la libertad, carajo!”.





