Pedro Castillo rechazó que mantenga una relación sentimental con la diputada Catherin Palomino, cuestionó el reportaje de Cuarto Poder que difundió chats atribuidos a la legisladora y anunció que revelará quiénes participaron de reuniones políticas, empresariales y hasta supuestos “Consejos de Ministros” dentro del penal de Barbadillo. El escándalo creció después de conocerse que Palomino registró 61 ingresos para visitar al exmandatario, mientras otros diputados y senadores de Juntos por el Perú fueron registrados entrando de noche y fuera del horario convencional de visitas. El caso ya generó pedidos para que intervenga la Comisión de Ética del Congreso.
Lima – 11 Agosto 2026 – Total News Agency – TNA.- El ex presidente Pedro Castillo salió a negar públicamente una supuesta relación sentimental con la diputada Catherin Palomino, después de que el programa Cuarto Poder difundiera conversaciones de WhatsApp atribuidas a la legisladora en las que ésta afirmaría que el exmandatario “es mi pareja”, al tiempo que lanzó una advertencia política que abrió otro frente: prometió revelar quiénes participaron durante los últimos años de reuniones realizadas dentro del penal de Barbadillo.
Desde su cuenta en X, Castillo acusó a lo que denominó “prensa amarilla” de intentar desacreditarlo frente a la sociedad y su familia y sostuvo que las personas que ingresan a visitarlo lo hacen por razones “políticas, sociales y/o jurídicas”. Su respuesta, sin embargo, no se limitó a desmentir el vínculo sentimental y terminó incorporando una revelación de contenido potencialmente mucho más amplio al afirmar que dentro de Barbadillo se habrían realizado anteriormente “Consejos de Ministros”, “Juntas de Portavoces”, reuniones con empresarios y firmas de convenios. “¿Quieren saber cuándo y quiénes fueron? Lo sabrán muy pronto”, escribió.
El origen inmediato del escándalo fue un informe emitido el domingo por Cuarto Poder, que presentó chats correspondientes a mayo y junio de este año y atribuidos a Palomino, diputada de Juntos por el Perú por Huancavelica. En una de las conversaciones difundidas, la parlamentaria habría señalado que su relación con Castillo era sentimental y que el exmandatario conocía perfectamente “el tipo de mujer que tiene a su lado”. En otros mensajes aparecieron insultos dirigidos contra una familiar del ex presidente, a quien calificó, entre otros términos, de “vulgar”, “fea”, “cochina” e “ignorante”.
El dominical también verificó que el número desde el cual habrían salido los mensajes comenzaba con 970, figuraba en registros de Osiptel vinculado a Palomino y aparecía además publicado en el perfil oficial de Facebook de la legisladora. La diputada negó ser autora de las conversaciones, aseguró que su teléfono había sufrido un acceso no autorizado y sostuvo que durante el período señalado utilizaba otro número. También anunció acciones legales por lo que calificó como difamaciones.
La defensa de Palomino incorporó otro punto que quedó bajo observación periodística: explicó que un tercero habría bloqueado su equipo haciéndose pasar por su pareja y que posteriormente recuperó el chip mediante un trámite con la compañía telefónica. Cuarto Poder informó que no encontró una denuncia policial presentada por la diputada respecto de ese supuesto acceso indebido al teléfono.
Los mensajes no son el único elemento que alimentó las especulaciones sobre la proximidad entre ambos. Entre octubre de 2024 y febrero de 2026, Palomino registró 61 visitas a Castillo en el penal de Barbadillo, algunas de ellas, según la investigación periodística, sin presentar documento de identidad. La diputada llegó al Congreso por la alianza entre Juntos por el Perú y Todo con el Pueblo, organización vinculada políticamente al exmandatario y a su entorno familiar.
El conflicto excedió además la cuestión sentimental. Jaime Vásquez Castillo, sobrino del ex presidente y miembro de la Coordinadora por la Libertad de Pedro Castillo, denunció haber recibido cartas notariales y una querella de Palomino, quien le reclama una indemnización de 300.000 soles por supuesto lucro cesante y daños. Según Vásquez Castillo, el enfrentamiento se originó en cuestionamientos que realizó al manejo político de la legisladora durante la reciente campaña electoral.
La sucesión de revelaciones coincidió con otro reportaje, esta vez de Panorama, que mostró el ingreso nocturno de diputados y senadores de Juntos por el Perú a Barbadillo entre fines de julio y comienzos de agosto. Los parlamentarios fueron registrados llegando después de las 19 y permaneciendo en algunos casos hasta cerca de la medianoche, utilizando credenciales legislativas y vehículos particulares.
Entre los ingresos identificados aparecen el senador Iber Antenor Maraví Olarte, el senador José Mercedes Castillo Terrones, hermano del ex presidente, y las diputadas Jennifer Paredes y Jessica Sadith Pérez Quispe. También fue registrado un vehículo del diputado Julián Luis Pérez Mallqui. En algunos casos, asesores y personal de confianza ingresaron junto con los parlamentarios.
La legislación peruana concede a los parlamentarios un régimen excepcional de acceso a establecimientos penitenciarios. El artículo 33 del Reglamento del Código de Ejecución Penal, modificado en 2025, autoriza a congresistas, ministros, magistrados y otras autoridades a ingresar cualquier día y hora, pero condiciona ese privilegio a la identificación previa y al estricto ejercicio de funciones oficiales. Ese último requisito abrió interrogantes sobre la naturaleza de las visitas nocturnas y si todas correspondieron efectivamente a tareas parlamentarias.
La diputada Svieta Fernández, también integrante de Juntos por el Perú, defendió esos ingresos y sostuvo que no existió clandestinidad porque la normativa habilita las visitas de parlamentarios fuera del horario común. También señaló que Palomino negó ante sus compañeros de bancada haber enviado los mensajes atribuidos a su teléfono y consideró que la eventual relación sentimental no debería convertirse por sí misma en un asunto de interés público.
La controversia llegó al Congreso, donde sectores parlamentarios reclamaron que el caso de Catherin Palomino sea analizado por la Comisión de Ética, especialmente por los mensajes ofensivos atribuidos a la diputada, las amenazas contra integrantes de la familia de Castillo y la demanda económica contra uno de sus sobrinos.
La reacción de Castillo dejó ahora pendiente un capítulo diferente. Su promesa de identificar a quienes habrían participado en reuniones políticas y empresariales dentro de Barbadillo podría desplazar el caso desde una polémica personal hacia una discusión sobre el funcionamiento del penal, el uso político de las visitas y las actividades realizadas allí por funcionarios, dirigentes y empresarios durante los años en que el establecimiento alojó a varios ex presidentes peruanos.
Fuentes consultadas: Cuarto Poder, Panorama, RPP, Perú21, Infobae Perú, publicaciones de Pedro Castillo y Catherin Palomino en X, normativa penitenciaria peruana y antecedentes parlamentarios sobre las visitas al penal de Barbadillo.





