Buenos Aires, 23 de mayo de 2026-Total News Agency-TNA- La Prefectura Naval Argentina realizó una emotiva ceremonia para conmemorar la actuación de la Institución durante la Guerra de Malvinas y rendir homenaje al combate aeronaval protagonizado por el guardacostas GC-83 “Río Iguazú”, ocurrido el 22 de mayo de 1982, una acción que quedó grabada en la memoria nacional por el coraje, la entrega y el heroísmo de sus tripulantes.

El acto fue encabezado por el Prefecto Nacional Naval, prefecto general Guillermo Giménez Pérez, acompañado por el Subprefecto Nacional Naval, prefecto general Alejandro Annichini, y se llevó a cabo en el Monumento Guardacostas, ubicado en Puerto Madero.
La ceremonia reunió a integrantes de la plana mayor de la Fuerza, veteranos de guerra, personal de la Prefectura Naval Argentina, familiares e invitados especiales, en una jornada marcada por el respeto, la emoción y el reconocimiento a quienes defendieron la soberanía nacional en el Atlántico Sur.

Durante el homenaje se realizaron los tradicionales toques de Campana de Honor y se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino, en un clima de profundo recogimiento. Luego, las autoridades colocaron una ofrenda floral y se ejecutó un minuto de silencio en memoria de los caídos en combate y de los veteranos fallecidos después de la guerra.
Las palabras alusivas estuvieron a cargo del prefecto general retirado y veterano de guerra Jorge Etchetto, quien repasó el rol desempeñado por el personal desplegado en las islas y dejó un mensaje directo a las nuevas generaciones de prefecturianos.

“A ustedes, nuevas generaciones de prefecturianos, les pido mantener viva la memoria y comprender que el uniforme que visten, el mismo que honro desde hace 59 años, lleva integridad, coraje, sacrificio, estudio, honestidad, humildad, respeto por las leyes y servicio a la comunidad y a la patria”, expresó Etchetto.
Con emoción, el veterano subrayó que “la gesta de Malvinas no es un hecho más dentro de la historia argentina: es la justicia a un derecho inapelable e irrebatible”. Sus palabras sintetizaron el sentido profundo del homenaje: recordar no sólo una acción militar, sino una causa nacional que permanece viva en la conciencia argentina.

También brindó su testimonio la oficial principal Ayelén De Los Santos, hija del ayudante mayor retirado en servicio y veterano de guerra Marcirio De Los Santos. “Siento un profundo orgullo de vestir este uniforme y ser hija de un hombre que estuvo en Malvinas, porque comprendo el sacrificio, la responsabilidad y lo que significó la guerra para los argentinos”, afirmó.
“Que nunca falte memoria y el respeto para los que dieron todo por nuestra nación: honor y reconocimiento a todos los veteranos de las Islas Malvinas”, agregó Ayelén De Los Santos, en uno de los momentos más sentidos de la ceremonia.
La participación de la Prefectura Naval Argentina en la guerra comenzó tras la recuperación de las islas, el 2 de abril de 1982. La Institución desplegó personal terrestre, dos guardacostas y aeronaves con el objetivo de poner en marcha un servicio de policía naval, brindar seguridad a instalaciones portuarias y buques amarrados, realizar tareas de practicaje, patrullaje, búsqueda y rescate.
Sin embargo, las circunstancias de la guerra llevaron a sus integrantes a cumplir misiones bajo fuego enemigo, con una determinación que excedió cualquier tarea ordinaria de servicio. La Prefectura no sólo estuvo presente: combatió, resistió y dejó testimonio de valor.
El 1° de mayo de 1982, el guardacostas “Islas Malvinas” protagonizó uno de los primeros combates de la Fuerza en el teatro de operaciones. Apenas tres semanas después, el 22 de mayo, el GC-83 “Río Iguazú” fue atacado por dos aviones Sea Harrier británicos mientras transportaba personal y material del Ejército Argentino hacia Puerto Darwin.
En medio del ataque, murió el cabo primero post mortem Julio Omar Benítez, quien operaba una de las ametralladoras del guardacostas. Su entrega representa uno de los ejemplos más altos de sacrificio de la Prefectura Naval Argentina durante la guerra.
En ese instante crítico, el entonces cabo segundo José Raúl Ibáñez tomó la posición de su camarada caído y repelió el ataque enemigo. Con decisión y sangre fría, logró derribar una de las aeronaves británicas, una acción de enorme valor militar y simbólico. Por ese acto fue condecorado con la máxima distinción de aquel momento: “La Nación Argentina al Heroico Valor en Combate”.
El combate del “Río Iguazú” resume el espíritu de quienes fueron a Malvinas: cumplir la misión, sostener la bandera y no abandonar el puesto aun frente a una fuerza superior. Allí quedaron expresados el temple, la disciplina y la vocación de servicio de hombres que actuaron con la certeza de estar defendiendo una causa justa.
La ceremonia concluyó con la interpretación de las marchas de Malvinas y de la Prefectura Naval Argentina por parte de la Banda de Música, en un cierre cargado de emoción y orgullo institucional.
A 44 años de aquella gesta, la memoria del guardacostas GC-83 “Río Iguazú”, de Julio Omar Benítez, de José Raúl Ibáñez y de todos los prefecturianos que sirvieron en el Atlántico Sur sigue siendo parte esencial del honor argentino. La Prefectura Naval Argentina volvió a recordarlo con un mensaje claro: Malvinas no se olvida, sus héroes no se olvidan y la soberanía nacional sigue siendo una causa permanente.





