Asunción – 19 Julio 2026 – Total News Agency – TNA – La detección de múltiples intrusiones en las redes informáticas del Estado paraguayo, atribuidas por los gobiernos de Paraguay y Estados Unidos a actores vinculados con la República Popular China, abrió un nuevo frente en la disputa geopolítica que Beijing mantiene contra los países que reconocen diplomáticamente a Taiwán.
El experto argentino en seguridad estratégica Ricardo Ferrer Picado afirmó que Paraguay constituye un objetivo especial para el Partido Comunista Chino (PCCh), tanto por su histórica alianza con Taiwán como por el fortalecimiento de sus vínculos políticos, militares y tecnológicos con Washington.
El pasado 10 de julio, el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (MITIC) y la Embajada estadounidense en Asunción informaron que una revisión conjunta de las redes gubernamentales permitió identificar a “múltiples actores de amenaza vinculados al Gobierno chino” que habían conseguido infiltrarse en sistemas estatales paraguayos. El comunicado no precisó qué organismos fueron afectados ni qué información pudo haber sido comprometida.
El director general de Ciberseguridad del MITIC, Pedro Martínez, aseguró posteriormente que existen “elementos suficientes” para orientar la atribución hacia China. Explicó que las conclusiones surgieron después de un período prolongado de monitoreo y del análisis de comportamientos compatibles con los métodos utilizados por grupos que operan para el Gobierno chino.
Martínez evitó divulgar las pruebas técnicas y los indicadores digitales empleados para la atribución, bajo el argumento de que su difusión podría afectar las investigaciones y facilitar que los atacantes modifiquen sus procedimientos.
La reserva oficial dejó abiertas preguntas relevantes: cuánto tiempo permanecieron los intrusos dentro de las redes, cuáles fueron los organismos comprometidos, qué información buscaron, si lograron extraer documentos y si continúan existiendo accesos clandestinos no detectados.
Una operación que puede extenderse durante años
Ferrer Picado, investigador asociado al Center for a Secure Free Society y a ANTARA, explicó que las operaciones de ciberespionaje estatal generalmente no se limitan a un ataque puntual.
“Estos actores permanecen durante largos períodos, observan, copian información, identifican funcionarios, estudian procedimientos internos y actúan hasta que son descubiertos, en caso de que alguna vez lo sean”, sostuvo el analista.
A diferencia de los ataques extorsivos, cuyo objetivo suele ser bloquear sistemas y exigir un rescate, las campañas de espionaje patrocinadas por Estados procuran pasar inadvertidas. El propósito puede incluir la obtención de comunicaciones diplomáticas, información militar, documentos sobre infraestructura crítica, contratos públicos, bases de datos ciudadanas o posiciones reservadas de un Gobierno frente a negociaciones internacionales.
Paraguay ya había identificado en 2024 una infiltración atribuida a Flax Typhoon, una estructura de ciberespionaje con base en China. El grupo había sido señalado previamente por Microsoft y agencias estadounidenses por utilizar herramientas legítimas de administración informática para ocultar su actividad y permanecer dentro de las redes durante períodos prolongados.
Para Ferrer Picado, la reiteración de los ataques demuestra que Paraguay no enfrenta hechos aislados, sino una campaña persistente destinada a conocer, condicionar o debilitar la capacidad institucional del país.
“Paraguay es un objetivo para el Partido Comunista Chino”, afirmó el especialista, quien vinculó las operaciones con el interés de Beijing por reducir el reconocimiento internacional de Taiwán y ampliar su influencia política en América Latina.
Taiwán, el principal motivo de presión
Paraguay es el único país de América del Sur y uno de los doce Estados del mundo que mantiene relaciones diplomáticas oficiales con Taiwán. El vínculo comenzó en 1957 y sobrevivió a los sucesivos cambios políticos registrados en ambos países.
China considera a Taiwán parte de su territorio y exige que los Estados que deseen establecer relaciones diplomáticas con Beijing rompan previamente sus vínculos oficiales con Taipéi.
El presidente paraguayo Santiago Peña relacionó las anteriores operaciones de ciberespionaje con esa alianza. Paraguay también profundizó durante los últimos años su cooperación con Estados Unidos en defensa, inteligencia, seguridad digital y protección de infraestructura crítica.
Este posicionamiento convierte a Asunción en una excepción regional y, al mismo tiempo, en un objetivo de presión diplomática, comercial, política y tecnológica.
El Gobierno chino rechazó las acusaciones y negó cualquier participación en las intrusiones, a través de su representación consular en Brasil. Ferrer Picado consideró previsible la respuesta y sostuvo que Beijing “jamás admitiría” públicamente una operación de esas características.
Las atribuciones de ciberataques estatales suelen ser complejas porque los responsables utilizan servidores ubicados en terceros países, identidades falsas y equipos previamente comprometidos para ocultar el origen real de las acciones. Sin embargo, los investigadores también analizan patrones de conducta, horarios de actividad, herramientas utilizadas, infraestructura digital compartida y coincidencias con campañas anteriores.
Más de 4.100 incidentes atendidos desde 2023
Las estadísticas del Centro de Respuestas ante Incidentes Cibernéticos de Paraguay (CERT-PY) reflejan la magnitud del problema.
Entre enero de 2023 y junio de 2026 se registraron 8.309 reportes, de los cuales 4.109 fueron clasificados y atendidos como incidentes de ciberseguridad. Los sectores público y privado aparecen como los principales blancos.
Durante ese período, los organismos gubernamentales sufrieron 1.100 ataques confirmados: 151 en 2023, 340 en 2024, 433 en 2025 y 176 durante el primer semestre de 2026.
Las empresas privadas acumularon 2.004 incidentes confirmados: 780 en 2023, 638 en 2024, 367 en 2025 y 219 durante los primeros seis meses de este año. También fueron afectados sectores civiles, académicos y organizaciones extranjeras con presencia en el país.
Ferrer Picado valoró la preparación paraguaya y destacó que el país fue uno de los primeros de la región en desarrollar una nube estatal y estructuras específicas de ciberseguridad. El MITIC cuenta actualmente con áreas dedicadas a la protección de la información, el Gobierno electrónico y la denominada Nube PY.
Sin embargo, la reiteración de las infiltraciones demuestra que incluso los Estados mejor preparados enfrentan dificultades para contener operaciones respaldadas por potencias que disponen de enormes recursos tecnológicos, humanos y financieros.
El episodio confirma, además, que la disputa entre China y Taiwán ya no se desarrolla exclusivamente en embajadas, organismos internacionales o acuerdos comerciales. También se libra silenciosamente dentro de servidores, redes gubernamentales y bases de datos.
Para Paraguay, el desafío será determinar el alcance real de las intrusiones sin revelar capacidades defensivas, recuperar la confianza en sus sistemas y evitar que la información eventualmente obtenida sea utilizada para presionar decisiones políticas o diplomáticas.





