Tel Aviv – 20 Julio 2026 – Total News Agency – TNA – La compañía israelí de tecnología militar Axon Vision completó el desarrollo de ForceField, un nuevo sistema antidrones concebido para proteger vehículos, unidades de maniobra y posiciones avanzadas sin emitir señales electromagnéticas que permitan al enemigo descubrir su ubicación.
La solución fue validada durante pruebas con fuego real en las que logró detectar, clasificar, seguir y facilitar la neutralización de drones de visión en primera persona —conocidos como FPV— en escenarios diseñados para reproducir condiciones operativas. Según la empresa, el sistema está especialmente preparado para enfrentar aeronaves controladas mediante cables de fibra óptica, una de las amenazas que mayores dificultades plantea actualmente a las defensas convencionales.
A diferencia de los drones tradicionales, que reciben órdenes y transmiten imágenes mediante enlaces de radio, los modelos guiados por fibra óptica desenrollan durante el vuelo un delgado cable conectado físicamente con el puesto del operador.
Esta característica impide que los inhibidores convencionales corten la comunicación mediante interferencias de radiofrecuencia. También dificulta la localización electrónica del piloto, ya que ni la aeronave ni su estación de control necesitan emitir una señal inalámbrica permanente.
La aparición de estos drones obligó a revisar la estrategia defensiva utilizada en numerosos conflictos. La guerra en Ucrania demostró que un aparato relativamente económico puede atravesar zonas protegidas por equipos de guerra electrónica y atacar vehículos blindados, puestos de mando, depósitos o infraestructura crítica.
En julio, Reuters documentó el empleo ruso de pequeños FPV guiados por fibra óptica contra subestaciones eléctricas de alta tensión en la región ucraniana de Sumy. En algunos ataques, un primer dron abrió una brecha en las redes protectoras y otro ingresó posteriormente para impactar contra transformadores valuados en millones de dólares.
Detección sin delatar al vehículo protegido
Para enfrentar esa modalidad, ForceField evita depender exclusivamente de radares activos o sensores de radiofrecuencia. El sistema utiliza medios pasivos electroópticos y térmicos para buscar amenazas durante el día y la noche, sin emitir energía que pueda ser detectada y utilizada para localizar a la unidad protegida.
Las imágenes y datos obtenidos son procesados en la propia plataforma mediante tecnología de inteligencia artificial en el extremo, denominada Edge AI. De esta manera, el análisis no requiere una conexión continua con centros de mando, servidores remotos o redes externas que podrían ser interrumpidas durante una operación.
El software identifica, clasifica, sigue y establece prioridades entre los objetos observados, mientras que un operador humano mantiene la capacidad de confirmar la amenaza y autorizar la respuesta. Axon Vision define este modelo como “Man-on-the-Loop”: la inteligencia artificial acelera el proceso, pero la decisión de abrir fuego no queda completamente librada a una máquina.
La compañía afirma que el ciclo de “detectar, comprender y responder” puede desarrollarse dentro de un único conjunto integrado. En sistemas antidrones anteriores, esas tareas suelen estar repartidas entre radares, cámaras, inhibidores, centros de comando y armas pertenecientes a distintos fabricantes.
ForceField fue diseñado con una arquitectura modular que permite instalarlo sobre vehículos militares existentes o desplegarlo en posiciones terrestres sin realizar modificaciones estructurales de gran magnitud. También puede conectarse con armas y municiones estándar, evitando la obligación de utilizar exclusivamente misiles o drones interceptores especialmente desarrollados.
La empresa ofrece tanto el sistema completo como su capa de detección y procesamiento con inteligencia artificial, destinada a plataformas que ya cuentan con sensores o armamento propio.
Expansión hacia el mercado estadounidense
El lanzamiento forma parte de la transformación de Axon Vision, que busca pasar de proveedor de programas de inteligencia artificial a integrador de sistemas militares completos.
En diciembre de 2025, la compañía israelí anunció un acuerdo de cooperación estratégica con Leonardo DRS para desarrollar soluciones antidrones destinadas al mercado de defensa de Estados Unidos. La asociación combina los sensores y la capacidad de integración de la firma estadounidense con los algoritmos de percepción, autonomía y clasificación de amenazas desarrollados por Axon Vision.
Un mes después, Leonardo DRS realizó un pedido de nuevos sistemas C-UAS —sigla utilizada para las tecnologías contra aeronaves no tripuladas— capaces de detectar, clasificar, rastrear y dirigir la interceptación de amenazas de movimiento rápido. La compañía israelí señaló entonces que su diseño podía completar esas tareas en menos de un segundo, aunque el desempeño deberá ser comprobado de manera independiente en despliegues operativos prolongados.
ForceField no elimina por sí solo la amenaza de los drones ni garantiza la destrucción de todos los aparatos que se aproximen. Su eficacia dependerá de factores como el terreno, las condiciones meteorológicas, la calidad de los sensores, el tiempo disponible para reaccionar, el arma asociada y la cantidad de objetivos que ataquen simultáneamente.
Sin embargo, su presentación evidencia un cambio en la carrera tecnológica militar: frente a drones inmunes a los inhibidores, la defensa comienza a desplazarse desde la interferencia electrónica hacia la detección óptica pasiva, el procesamiento local con inteligencia artificial y la respuesta cinética.





