Naciones Unidas – 27 Julio 2026 – Total News Agency – TNA-. La delegación de Estados Unidos abandonó este lunes la sala del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas cuando el representante de Francia comenzó su intervención durante una sesión dedicada a la guerra en Ucrania, en una protesta diplomática inusual entre dos miembros permanentes del organismo con poder de veto.
El retiro fue confirmado por Dan Negrea, representante alterno estadounidense ante la ONU, quien acusó a París de adoptar una actitud de “protagonismo deshonesto”, fingir indignación moral y pretender dar lecciones al resto del mundo sobre política internacional y derechos humanos.
“Por eso nos retiramos durante la intervención de Francia”, explicó Negrea, antes de advertir que la delegación estadounidense repetirá el gesto mientras París no abandone lo que calificó como una retórica condescendiente y ofensiva.
El episodio ocurrió mientras el Consejo analizaba la invasión rusa de Ucrania, pero el conflicto entre ambas delegaciones se originó tres días antes en la Asamblea General, durante la votación para renovar por otros cuatro años el mandato de Volker Türk como alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
La extensión fue aprobada por 144 votos a favor, diez en contra y 13 abstenciones. Estados Unidos rechazó la continuidad de Türk junto con Rusia, Corea del Norte, Nicaragua, Malí y otros cinco países.
Después de la votación, la misión francesa ante las Naciones Unidas en Ginebra difundió un mensaje especialmente duro contra Washington: “Estados Unidos solía ser un faro de los derechos humanos. Ya no lo es. Hoy se encuentra junto a Corea del Norte, Nicaragua, Malí y Rusia, aislado. Y el mundo ya no lo escucha”.
La comparación directa con regímenes autoritarios provocó la reacción del embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, quien acusó a Francia de proteger a algunos de los peores violadores de derechos humanos y de respaldar a un funcionario que, según Washington, cuestiona a democracias como Estados Unidos, el Reino Unido e Israel mientras mantiene una actitud más indulgente con gobiernos represivos.
Türk ha condenado la invasión rusa de Ucrania y formuló críticas contra la conducta israelí en Gaza, pero también reclamó una revisión profunda de las políticas migratorias estadounidenses, al advertir sobre posibles prácticas de perfilamiento racial, vigilancia y detenciones.
Negrea sostuvo ante el Consejo que Estados Unidos había acompañado históricamente a Francia cada vez que su libertad estuvo en peligro y que, por camaradería y respeto entre aliados, había tolerado durante años lo que describió como gestos de superioridad moral.
“Les recuerdo que Estados Unidos sigue siendo el faro de la libertad para el mundo”, afirmó el diplomático. Agregó que Washington no concedería a Francia “el beneficio de escuchar” sus intervenciones hasta que modifique su comportamiento y actúe, según sus palabras, de manera acorde con la responsabilidad que implica ocupar un asiento permanente en el Consejo de Seguridad.
El embajador francés, Jérôme Bonnafont, evitó responder directamente al desplante cuando volvió a tomar la palabra al final de la reunión. En cambio, recordó el papel decisivo que desempeñó Francia en la independencia estadounidense y mencionó las celebraciones por el 250º aniversario de Estados Unidos.
Bonnafont sostuvo que París continuará trabajando para preservar la independencia y capacidad de acción de Naciones Unidas, así como los principios contenidos en su Carta, la defensa de los derechos humanos y la paz internacional.
La respuesta mesurada del diplomático no ocultó la gravedad del incidente. Los abandonos de sala son utilizados habitualmente como protesta contra representantes de gobiernos considerados hostiles o carentes de legitimidad, pero resultan excepcionales entre dos aliados militares, miembros fundadores de la OTAN y socios permanentes del Consejo de Seguridad.
La disputa expuso una diferencia más profunda sobre el funcionamiento del sistema internacional. Francia defiende la continuidad de los organismos multilaterales y considera que el alto comisionado debe conservar independencia para investigar violaciones cometidas por cualquier Estado. El canciller francés, Jean-Noël Barrot, había expresado en junio su respaldo a Türk y al trabajo de su oficina para documentar abusos, combatir la impunidad y proteger el derecho internacional.
La administración de Donald Trump, en cambio, acusa a una parte del aparato de Naciones Unidas de aplicar criterios políticos selectivos, concentrar sus críticas en democracias occidentales y actuar con menor energía frente a China, Irán y otros regímenes autoritarios.
Washington redujo aportes a diferentes agencias, se retiró de organismos internacionales y amenazó con revisar su financiamiento y participación en mecanismos que considera contrarios a los intereses estadounidenses. La oposición a la continuidad de Türk forma parte de esa política de repliegue y confrontación con estructuras multilaterales.
El choque también se inscribe en un deterioro de la relación entre Trump y el presidente francés, Emmanuel Macron. Ambos gobiernos mantienen diferencias sobre la autonomía militar europea, el futuro de la OTAN, la permanencia de tropas estadounidenses en el continente y el grado de participación que deben asumir los socios europeos en las operaciones impulsadas por Washington.
Trump había reprochado a los países europeos no haber acompañado a Estados Unidos durante la reciente guerra con Irán, mientras Macron promovió el fortalecimiento de las capacidades militares propias de Europa y el desarrollo de una protección nuclear continental apoyada en Francia y el Reino Unido.
Pese a esas diferencias, Washington y París continúan cooperando en Ucrania y comparten la condena a la invasión ordenada por Vladimir Putin. El hecho de que el enfrentamiento se produjera precisamente durante una sesión sobre la guerra permitió a Rusia observar una división pública entre dos de los principales países que apoyan a Kiev.
La disputa sobre derechos humanos desplazó durante varios minutos el tema central de la reunión y ofreció a Moscú una muestra de las dificultades occidentales para mantener un frente diplomático común. Francia y Estados Unidos integran, junto con Rusia, China y el Reino Unido, el grupo de cinco miembros permanentes con capacidad de bloquear mediante el veto cualquier resolución sustantiva del Consejo.
La renovación de Türk fue propuesta por el secretario general de la ONU, António Guterres, y respaldada por una amplia mayoría de Estados. El portavoz adjunto de Naciones Unidas, Farhan Haq, evitó comentar el retiro estadounidense, pero recordó que los países miembros deben respetar las decisiones adoptadas por la Asamblea General.
La advertencia formulada por Negrea acerca de posibles nuevos abandonos convierte la disputa en algo más que un incidente protocolar. Si Washington mantiene esa conducta cada vez que intervenga Francia, dos aliados históricos podrían trasladar sus diferencias bilaterales al funcionamiento cotidiano del principal órgano de seguridad internacional.
Fuentes consultadas: Associated Press; Reuters; Agence France-Presse; Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores de Francia; Naciones Unidas; misiones de Estados Unidos y Francia ante la ONU.





